
Desde el primero de enero de 2026, Colombia enfrenta un nuevo aumento en los precios de los combustibles, tanto de la gasolina corriente como del diésel (ACPM), tras la actualización tarifaria establecida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) y las decisiones del Gobierno nacional. Este ajuste responde a un esquema de revisión periódica de precios que tiene en cuenta variables como costos internacionales, transporte, logística y márgenes de distribución, además de cambios regulatorios e impositivos que se aplican con el inicio del año.
🔍 ¿Cuánto subió el combustible?
El incremento promedio nacional en el precio de la gasolina corriente fue de aproximadamente $90 pesos por galón, mientras que el diésel (ACPM) aumentó alrededor de $99 pesos por galón en comparación con los valores vigentes hasta el 31 de diciembre de 2025. Estas variaciones, aunque promediadas, no son uniformes en todo el país, ya que los precios finales difieren de una ciudad a otra.
Por ejemplo, tras el ajuste:
• En Villavicencio, uno de los mercados más costosos, el galón de gasolina alcanzó un precio de más de $16.500 y el diésel cerca de $11.300.
• En ciudades fronterizas como Pasto y Cúcuta, los valores se mantuvieron más bajos, con tasas por debajo de $15.000 en gasolina y alrededor de $9.000–$10.000 en diésel.
📊 ¿Por qué subió la gasolina?
Este aumento en los combustibles es parte del sistema de actualización de precios de la CREG, que integra no solo las condiciones del mercado internacional y los costos logísticos, sino también ajustes tributarios que se implementan desde 2026. Entre estos cambios se encuentra el incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre los combustibles, que pasaría del 5 % a un 10 % en 2026 y se proyecta que llegue a la tarifa general posteriormente, afectando directamente el costo al consumidor.
Asimismo, la futura reforma tributaria prevé un impuesto al carbono más alto y la eliminación de ciertas exenciones fiscales, elementos que indirectamente presionan al alza los precios finales del combustible. De acuerdo con análisis económicos, estos cambios podrían traducirse en aumentos adicionales en los próximos años si se aplican gradualmente conforme a lo propuesto en el articulado legal.
🧠 Consecuencias para la economía y la vida cotidiana
El incremento del precio de la gasolina y del diésel tiene múltiples efectos sobre la economía colombiana. El transporte, la logística y los costos de operación de empresas y comercios pueden resentirse al subir los combustibles, lo que puede traducirse en un efecto en cadena sobre los precios de bienes y servicios. El sector transporte suele ajustar tarifas y costos de operación conforme suben los costos de combustible, lo que se repercute en los presupuestos familiares.
Adicionalmente, los ajustes tributarios que sustentan parte de estas alzas tienen un impacto en la inflación general, al influir en el precio de otros bienes y servicios que dependen de combustibles fósiles para su producción o distribución.
📌 Conclusión
Este primer incremento de 2026 en los combustibles representa una continuación de tendencias de ajuste de precios catapultadas por variables internas y externas, combinadas con políticas tributarias del Gobierno nacional. Las cifras oficiales muestran un aumento promedio inmediato de $90 – $99 pesos por galón, aunque el impacto real varía según la ciudad y la estructura económica local, marcando un inicio de año con efectos palpables en el bolsillo de los colombianos.

