La reforma laboral sigue generando debate en Colombia. Un informe conocido esta semana reveló que 8.048 empresas optaron por pagar la denominada cuota de monetización al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) durante 2025, en lugar de vincular aprendices, lo que representó un aumento del 39 % frente a las 5.796 compañías que tomaron la misma decisión en 2024.
La situación ha despertado preocupación entre empresarios y analistas, quienes advierten que los cambios introducidos por la reforma laboral habrían incrementado los costos asociados al contrato de aprendizaje, llevando a algunas compañías a considerar más conveniente asumir el pago de la monetización.
Según las cifras divulgadas, durante los primeros cuatro meses de 2026 ya se registraban 5.243 empresas que habían realizado este pago al SENA. Además, el recaudo por concepto de monetización pasó de 263.430 millones de pesos en 2024 a 440.737 millones en 2025, un incremento del 67 %.
La discusión se centra en los cambios que introdujo la reforma laboral al contrato de aprendizaje. La nueva normativa fortaleció los derechos de los aprendices al otorgarles mayores garantías laborales, incluyendo mejores ingresos, afiliación a seguridad social y prestaciones. Asimismo, elevó de uno a 1,5 salarios mínimos el valor que deben pagar las empresas por cada aprendiz que no vinculen.
No obstante, el SENA rechazó la interpretación según la cual a las empresas les resulta más rentable pagar la monetización que contratar aprendices. La entidad aclaró que la monetización no constituye una multa, sino una alternativa legal prevista por la normativa para cumplir con la cuota de aprendizaje. También destacó que, con corte al 9 de junio de 2026, ya se habían suscrito más de 260.000 contratos de aprendizaje, equivalentes a cerca del 70 % de la meta anual proyectada.
De acuerdo con el SENA, cerca del 80 % de las 42.000 empresas obligadas a cumplir cuota de aprendizaje mantienen contratos activos, por lo que la entidad sostiene que el sistema continúa funcionando y que la reforma busca dignificar las condiciones laborales de los jóvenes en formación.
Mientras tanto, gremios empresariales y observatorios de mipymes advierten que el aumento de costos podría estar reduciendo las oportunidades de inserción laboral para los aprendices, un efecto que seguirá siendo objeto de análisis a medida que avance la implementación de la reforma laboral.







