El partido político colombiano Centro Democrático, fundado por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, atraviesa una etapa de tensiones internas debido a las marcadas diferencias entre sus principales figuras, todas ellas actuales senadoras con aspiraciones políticas vigentes. María Fernanda Cabal, Paloma Valencia, Paola Holguín, Andrés Guerra y Miguel Uribe, quienes han mostrado interés en mantener o incluso escalar sus posiciones dentro del escenario político, han protagonizado roces y disputas que han comenzado a hacerse evidentes públicamente.
Estas tensiones, derivadas en parte de la competencia por la proyección personal y la estrategia electoral individual de cara a los próximos comicios, han generado preocupación en la dirigencia del partido por la imagen de división que se proyecta ante la opinión pública y sus bases. En este contexto, Álvaro Uribe ha intervenido directamente para intentar frenar la escalada de conflictos internos. El expresidente convocó a los senadores mencionados y les hizo un llamado al orden, instándolos a mantener la unidad partidista al menos en sus manifestaciones públicas, con el fin de no debilitar la cohesión del Centro Democrático en un momento crucial de reorganización y definición estratégica.
La intención de Uribe es que las diferencias ideológicas o de estilo político no terminen por fragmentar al partido, especialmente cuando se necesita consolidar una propuesta coherente y competitiva frente a otras fuerzas políticas en el panorama nacional. En paralelo, la colectividad también está comenzando a trazar rutas y planes para fortalecerse internamente y recuperar su protagonismo electoral en las próximas elecciones.
