El excanciller Luis Gilberto Murillo, actual embajador de Colombia en Estados Unidos y una de las figuras afrodescendientes más reconocidas en la política nacional, expresó su rechazo contundente a los recientes comentarios del presidente Gustavo Petro sobre la población afrocolombiana. Las declaraciones del mandatario, que vincularon el apoyo de las comunidades negras a su gobierno con una suerte de compromiso étnico o racial, generaron una amplia controversia.
Murillo calificó como “inaceptable” lo que consideró una racialización del discurso político por parte del presidente. Según él, Petro instrumentaliza la identidad afro para justificar su agenda y deslegitimar a quienes se le oponen dentro de las propias comunidades negras. Para el excanciller, esta forma de discurso no solo es impropia, sino también peligrosa, pues promueve divisiones innecesarias y desvirtúa la diversidad de pensamiento dentro del pueblo afrocolombiano.
Además, Murillo subrayó que ningún grupo étnico debe ser utilizado como escudo o herramienta política. Recordó que el pueblo afro ha luchado históricamente por autonomía, reconocimiento y representación, y que su respaldo a cualquier gobierno debe ser una decisión libre y no una obligación moral o identitaria.
El pronunciamiento del excanciller se dio en un contexto de creciente incomodidad dentro de varios sectores afrocolombianos, quienes han expresado su preocupación por la manera en que el actual gobierno está manejando temas de representación y participación. Esta controversia se suma a un ambiente de tensiones políticas internas en el Pacto Histórico, y a cuestionamientos sobre el uso simbólico de las minorías por parte del poder Ejecutivo.
