Un grupo de congresistas de oposición, encabezado por el representante Julio César Triana, del partido Cambio Radical, ha solicitado formalmente a las nuevas mesas directivas del Congreso declarar como “persona no grata” a Alfredo Saade, actual jefe de despacho del presidente Gustavo Petro. La petición fue enviada mediante una carta dirigida a los recién elegidos presidentes del Senado y la Cámara de Representantes, en la que se solicita restringir el ingreso de Saade al Capitolio Nacional.
La solicitud se fundamenta en recientes declaraciones y comportamientos de Saade que, según los firmantes, constituyen una amenaza para la dignidad del Congreso y un irrespeto hacia sus miembros. Aunque no se detallan en el documento las expresiones específicas que motivan la petición, los congresistas consideran que su actitud ha sido provocadora y hostil hacia la institucionalidad legislativa.
Alfredo Saade, reconocido líder cristiano y figura cercana al presidente Petro, ha sido una voz controversial dentro del Gobierno. Su estilo directo y sus mensajes en redes sociales, en los que con frecuencia critica a sectores de la oposición y a congresistas, han generado molestia en varios sectores políticos. Esta tensión se ha agudizado en los últimos meses, y la presencia del funcionario en espacios legislativos ha sido vista como una provocación por parte de algunos parlamentarios.
La carta enviada a los presidentes del Congreso —el senador Lidio García y el representante Andrés Calle— no tiene un carácter vinculante, pero sí representa un gesto político de alto impacto. Los legisladores opositores esperan que esta acción genere un precedente y que se tomen medidas para limitar el acceso de funcionarios del Ejecutivo que, a su juicio, no respetan la investidura del Congreso.
Desde sectores afines al Gobierno, la solicitud ha sido interpretada como un intento de censura política y como una muestra de intolerancia frente a un funcionario que, aunque polémico, representa una corriente política legítima. Se espera que en los próximos días haya pronunciamientos desde la Casa de Nariño y del propio Saade, quien ha sido enfático en su defensa del Gobierno y en la confrontación con quienes considera que obstaculizan las reformas impulsadas por el presidente Petro.
El episodio profundiza la ya tensa relación entre el Ejecutivo y algunos sectores del Legislativo, justo cuando se avecina una legislatura clave para el futuro de las reformas sociales impulsadas por el Gobierno.
