
En una reunión clave entre el presidente Gustavo Petro y la bancada del Pacto Histórico se definieron las líneas estratégicas para el futuro político de la coalición, en un escenario marcado por las decisiones recientes del Consejo Nacional Electoral (CNE). El organismo impuso condicionantes para la fusión del Pacto como partido único, lo que obligó a repensar la unidad interna y la manera en que los movimientos que lo integran, en especial Colombia Humana, Progresistas y otros sectores de izquierda, se organizarán de cara a las elecciones legislativas y presidenciales.
Uno de los puntos centrales fue el destino de Colombia Humana, colectividad con personería jurídica propia que se enfrenta a la disyuntiva de mantenerse como actor independiente o integrarse plenamente en el nuevo partido del Pacto Histórico. A la par, se analizó la escisión de Progresistas, corriente que decidió apartarse y que deja tensiones sobre cómo conservar la cohesión entre las distintas fuerzas que respaldan al Gobierno.
La bancada también discutió la necesidad de articular un plan legislativo sólido en el Congreso, en momentos en que se avecinan debates decisivos como la reforma a la salud, la agenda de paz y los proyectos económicos que definirán el cierre de este cuatrienio. El encuentro no solo tuvo un carácter administrativo, sino también electoral: el Pacto empieza a diseñar su estrategia para las elecciones de 2026, con especial atención a la construcción de listas, la consolidación de liderazgos y la eventual candidatura presidencial que dé continuidad al proyecto político de Petro.
En conclusión, la reunión reflejó tanto las dificultades internas por la fragmentación y las exigencias del CNE, como la necesidad de proyectar una hoja de ruta clara que permita al Pacto Histórico llegar unido y competitivo a los próximos retos electorales.

