
La Comisión Séptima del Senado reanuda el debate sobre la reforma a la salud en medio de un panorama cada vez más complejo. A las dos ponencias que ya estaban sobre la mesa —la del Gobierno, que busca transformar de manera estructural el sistema, y la de archivo, que pretende frenar el trámite del proyecto— se suma ahora una tercera alternativa, elaborada por las senadoras Fabiola Márquez (Alianza Verde), Martha Peralta (MAIS) y Norma Hurtado (Partido de la U).
Esta nueva propuesta plantea un modelo mixto que no elimina del todo a las EPS, pero redefine su papel. Según el documento, las entidades pasarían a desempeñar un rol centrado en la gestión del riesgo en salud, la articulación con prestadores y la auditoría de servicios, reduciendo su función como intermediarias financieras. El manejo de los recursos estaría a cargo de la Adres, que pagaría directamente a hospitales y clínicas, aunque se contemplan mecanismos de transición para saldar las deudas acumuladas en el sistema.
La ponencia también incorpora ajustes en la financiación, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad del modelo y un mayor control sobre el uso de los recursos públicos. Igualmente, se plantea fortalecer la red pública hospitalaria y darle un papel más activo a los entes territoriales en la planificación y vigilancia.
En términos políticos, la iniciativa busca abrir un camino intermedio entre las posturas más radicales: de un lado, quienes defienden la reforma oficialista impulsada por el Gobierno Petro, y del otro, quienes insisten en archivar la propuesta para mantener el esquema actual. Así, este nuevo texto podría convertirse en un punto de encuentro que facilite la negociación en el Congreso y evite el hundimiento definitivo de la reforma, uno de los proyectos bandera del Ejecutivo.

