
Durante el encuentro entre el Gobierno Nacional y once exjefes de las extintas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en Valledupar, la directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), Angie Rodríguez, protagonizó un momento profundamente emotivo al revelar que fue víctima directa de ese grupo armado. Rodríguez contó que dos de sus familiares fueron asesinados en el Meta por las AUC, y en un acto de reconciliación, aceptó el perdón solicitado por los exparamilitares presentes en el evento.
El encuentro, promovido por el Gobierno de Gustavo Petro, busca avanzar en el proceso de verdad, reparación y no repetición dentro de la política de “paz total”, tendiendo puentes entre las víctimas y los antiguos victimarios. Las palabras de Rodríguez fueron recibidas con respeto y conmovieron a los asistentes, al representar un ejemplo de perdón en medio de la búsqueda de justicia restaurativa.
La funcionaria destacó que su decisión no significa olvido, sino un paso hacia la sanación personal y colectiva del país, reconociendo la necesidad de escuchar la verdad de quienes participaron en el conflicto armado. Este acto simbólico se enmarca en la estrategia del Ejecutivo para promover el diálogo con todos los actores del conflicto, incluidos los desmovilizados de grupos paramilitares, en un esfuerzo por cerrar heridas históricas y fortalecer la reconciliación nacional.

