
Un reciente informe de inteligencia reveló una alianza operativa entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Cártel de los Soles, organización vinculada a altos mandos militares venezolanos. La información sugiere que ambas estructuras habrían consolidado una red de narcotráfico y contrabando que opera entre Colombia y Venezuela.
De acuerdo con lo publicado por Caracol Radio, el ELN estaría actuando como brazo armado y logístico del cartel venezolano, utilizando territorio del vecino país para refugiarse, mover armas, procesar cocaína y controlar rutas de tráfico ilegal.
Los informes de inteligencia indican que la alianza se concentra principalmente en los estados venezolanos de Apure, Táchira y Zulia, donde el grupo guerrillero colombiano tiene fuerte presencia y apoyo local. Desde allí, se coordinarían operaciones hacia los departamentos colombianos de Arauca, Norte de Santander y Guainía.
La información también menciona posibles vínculos de esta estructura con otras organizaciones internacionales, como Hezbolá, y con redes de lavado de activos que operan mediante empresas fachada para blanquear las ganancias del narcotráfico.
Expertos en seguridad consideran que esta conexión representa una amenaza directa para la estabilidad regional, al combinar recursos militares, rutas internacionales y protección institucional desde territorio extranjero. Además, advierten que podría debilitar los esfuerzos de paz y aumentar la violencia en zonas fronterizas.
En el ámbito político, la Cámara de Representantes de Colombia declaró recientemente al Cártel de los Soles como una organización narcoterrorista transnacional, aunque el presidente Gustavo Petro ha afirmado que “en las investigaciones sobre narcotráfico no aparece un cartel con ese nombre”.
Las autoridades de inteligencia insisten en que la alianza entre el ELN y el Cártel de los Soles configura un nuevo escenario criminal en la región, con repercusiones que podrían sentirse en todo el país si no se fortalecen los controles fronterizos, la cooperación internacional y la capacidad de respuesta del Estado colombiano.

