
El Gobierno colombiano pidió explicaciones formales a Estados Unidos luego de que se conociera una imagen, generada mediante inteligencia artificial, en la que aparece el presidente Gustavo Petro vestido con un uniforme de prisionero en una cárcel estadounidense. La fotografía circuló acompañada de un supuesto plan de cinco puntos para “reorientar” la situación política de Colombia, presuntamente asociado a sectores cercanos al expresidente Donald Trump, lo que generó preocupación en Bogotá por una posible injerencia extranjera en los asuntos internos del país.
La publicación, difundida inicialmente en redes sociales y espacios políticos conservadores en EE. UU., presentaba una narrativa según la cual la administración norteamericana debería actuar para “frenar la expansión del socialismo” en América Latina. Entre los puntos mencionados en ese presunto plan se incluían estrategias para afectar el gobierno de Petro, fortalecer alianzas con opositores y revisar acuerdos bilaterales. Aunque no se ha confirmado la autenticidad del documento, su circulación fue interpretada en Colombia como un mensaje provocador, especialmente en un contexto de tensiones ideológicas entre gobiernos progresistas de la región y sectores republicanos en Estados Unidos.
La Cancillería colombiana envió una nota diplomática solicitando claridad sobre el origen de la imagen y del documento, así como una posición oficial del gobierno estadounidense frente a estos contenidos. El Ejecutivo de Petro calificó el episodio como “grave”, pues considera que no solo afecta la dignidad presidencial, sino que también abre dudas sobre posibles maniobras políticas externas.
El Gobierno de Joe Biden, por su parte, no ha reconocido el supuesto plan y se espera que la respuesta formal llegue en los próximos días. Sin embargo, el incidente reaviva el debate sobre el uso de inteligencia artificial para desinformar y manipular escenarios políticos, así como el riesgo de que disputas internas en Estados Unidos se trasladen hacia América Latina. La situación también se enmarca en un momento de campaña electoral en el país norteamericano, donde las tensiones entre demócratas y republicanos podrían repercutir en la relación bilateral con Colombia.

