
El Centro Democrático anunció oficialmente la fecha límite para elegir a su candidato presidencial de cara a las elecciones de 2026, una decisión tomada en medio de crecientes tensiones internas y tras la reciente renuncia del senador Andrés Guerra a su aspiración. La dirección del partido confirmó que el proceso se resolverá antes de finalizar diciembre, con la encuesta como pieza central del mecanismo de selección, aunque aún no se ha definido por completo el procedimiento que se aplicará.
La colectividad busca con esta decisión cerrar un capítulo de fricciones entre los precandidatos, quienes en las últimas semanas expresaron preocupaciones sobre la transparencia, la logística y los ajustes en las reglas del juego. La salida de Guerra, motivada por el desacuerdo frente a los cambios y la incertidumbre en el método, evidenció la necesidad de fijar un marco temporal claro para evitar mayores desgastes internos.
Pese a que la encuesta continúa como herramienta fundamental, la dirección del partido no ha detallado si será un sondeo único, una serie de mediciones o un mecanismo mixto que combine encuestas con otros criterios de evaluación. Lo que sí quedó claro es que el uribismo quiere llegar fortalecido a la etapa preelectoral de 2026 con un nombre definido y con la mayor cohesión posible dentro de su bancada.
El anuncio llega en un contexto de reacomodo en la centroderecha, donde múltiples aspirantes y coaliciones intentan consolidar opciones competitivas. Para el Centro Democrático, resolver pronto su candidatura es clave para empezar a construir alianzas, clarificar su narrativa programática y posicionarse con anticipación frente al panorama político que se reconfigura aceleradamente.

