
Angie Rodríguez, quien hasta hace poco integró el equipo del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), denunció públicamente que su vivienda fue objeto de un ataque que, según ella, no fue un hecho improvisado ni accidental. En un video difundido en sus redes sociales, la exfuncionaria afirmó que los agresores actuaron con un conocimiento detallado de los protocolos de seguridad, lo que a su juicio indica un nivel de planificación que excede una acción común de intimidación.
Rodríguez explicó que los responsables habrían escogido un momento estratégico para perpetrar el ataque y que su modo de operación demuestra que tenían claridad sobre los movimientos de vigilancia y las rutinas del lugar. Esta situación, sostuvo, la llevó a considerar que existe un posible complot para sacarla de la Casa de Nariño, insinuando que detrás de los hechos habría intereses políticos o internos que buscaban forzar su salida del Dapre.
La exfuncionaria aseguró que ya ha puesto el caso en manos de las autoridades competentes y pidió garantías de seguridad, advirtiendo que no se trata de un incidente aislado, sino de un acto que podría estar vinculado a tensiones dentro del Gobierno. Su denuncia reaviva el debate sobre la seguridad de los funcionarios públicos y los riesgos que enfrentan quienes ocupan cargos sensibles en el Ejecutivo, especialmente en medio de un ambiente político cada vez más polarizado.

