
En los últimos días se ha intensificado un enfrentamiento político de alto perfil entre el presidente Gustavo Petro y el exministro de Comercio, Industria y Turismo Luis Carlos Reyes, conocido también por su paso como director de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). El desencadenante de este choque han sido una serie de declaraciones de Reyes que apuntan a presuntos casos de corrupción relacionados con esa entidad estatal, y que habrían involucrado, según él, a familiares y allegados del propio presidente Petro.
Durante una intervención pública en un programa mediático y en redes sociales, Reyes sugirió que personas cercanas al mandatario habrían tenido vínculos con Diego Marín Osorio, alias ‘Papá Pitufo’, un reconocido contrabandista investigado dentro de múltiples procesos sobre tráfico ilegal. El exministro afirmó que estas conexiones se habrían dado en el contexto de influencias para nombramientos dentro de la DIAN, señalando incluso a miembros del círculo familiar y político de Petro, aunque sin aportar nombres específicos en varios de los casos.
La respuesta del presidente no se hizo esperar y se produjo a través de mensajes públicos en redes sociales. Petro rechazó las acusaciones, responsabilizando a Reyes por decisiones administrativas en la DIAN durante su gestión y remarcando que investigaciones sobre una empresa paralela que empleaba el software de la entidad para facilitar contrabando técnico y evasión de impuestos han sido remitidas a la Fiscalía General de la Nación. Además, el presidente cuestionó directamente por qué Reyes introdujo a ciertas personas, como Alexandra Rizo, en roles vinculados a la entidad, al tiempo que defendió la integridad de su gobierno frente a estas imputaciones.
Reyes contrapuso la respuesta del jefe de Estado señalando que las declaraciones presidenciales ponen en riesgo la seguridad de testigos clave dentro de las investigaciones, lo que, según él, podría disuadir colaboraciones fundamentales con la justicia. Este argumento buscó poner el foco en la protección de personas que han aportado información relevante en los procesos relacionados con los escándalos de la DIAN y otras irregularidades.
El choque público se produce en un contexto de tensiones al interior de la coalición de gobierno y en sectores de la izquierda colombiana, donde Reyes y otras figuras políticas como Carlos Caicedo han manifestado distancia con la administración Petro y han empezado a definir sus propias rutas políticas rumbo a las elecciones de 2026.
En síntesis, el enfrentamiento entre el Ejecutivo y un exalto funcionario evidencia una profunda disputa no solo sobre hechos específicos de presunta corrupción, sino también sobre la narrativa política y la percepción pública de la integridad gubernamental. Las acusaciones de Reyes y la vehemente defensa de Petro han encendido las redes sociales y los medios, con críticas cruzadas que podrían tener implicaciones legales y políticas más amplias en el futuro cercano.

