
La Registraduría Nacional del Estado Civil avanza en uno de los procesos más determinantes del calendario electoral: la verificación de las firmas presentadas por los aspirantes que buscan competir en las próximas elecciones presidenciales y legislativas a través de grupos significativos de ciudadanos. Esta etapa resulta clave, pues de su resultado depende qué candidaturas podrán formalizarse y aparecer oficialmente en el tarjetón.
En el caso de las elecciones presidenciales, un total de 22 precandidaturas entregaron los respaldos exigidos por la ley, lo que representa un volumen cercano a 28 millones de firmas que deben ser revisadas de manera rigurosa. El procedimiento no se limita a contar apoyos, sino que implica un exhaustivo cruce de información para comprobar que cada firma corresponda a un ciudadano habilitado para votar, que no esté duplicada y que cumpla con los requisitos de validez establecidos en la normativa electoral.
Paralelamente, para los comicios legislativos, la Registraduría recibió alrededor de tres millones de firmas, presentadas por movimientos y listas independientes que buscan competir por curules en el Congreso. Aunque el número es menor en comparación con la contienda presidencial, el proceso de revisión es igualmente exigente, dado que cualquier irregularidad puede derivar en la anulación de apoyos y afectar la viabilidad de una candidatura.
Desde la entidad se ha explicado que la verificación se realiza mediante herramientas tecnológicas y controles manuales, con el fin de garantizar transparencia, imparcialidad y confianza ciudadana en el sistema electoral. Este proceso se desarrolla en varias fases y puede tomar semanas, debido al alto volumen de información que debe ser analizada y depurada.
El avance de esta revisión se da en un contexto de alta expectativa política, pues el número de firmas presentadas evidencia una fuerte competencia y una amplia intención de participar en la contienda electoral. Sin embargo, también refleja el reto institucional de asegurar que solo quienes cumplan estrictamente con los requisitos legales puedan aspirar a cargos de elección popular.
Una vez concluida la verificación, la Registraduría informará cuáles candidaturas superaron el umbral mínimo de apoyos válidos y quedarán habilitadas oficialmente. Ese anuncio marcará un punto de inflexión en la carrera electoral, al reducir el número de aspirantes y clarificar el panorama político de cara a las campañas formales.

