
Bogotá, enero de 2026. Un informe especial publicado por La FM expone un mapa actualizado de las confrontaciones entre grupos armados ilegales en Colombia, evidenciando que los principales focos de violencia están asociados a la disputa por economías ilícitas, especialmente el narcotráfico, la explotación ilegal de oro y el control territorial en varias regiones del país.
De acuerdo con el análisis presentado por el medio, el mapa muestra cómo distintos grupos armados se enfrentan por corredores estratégicos utilizados para el tráfico de drogas, rutas de salida hacia fronteras y puertos, así como zonas ricas en recursos minerales donde se desarrolla minería ilegal. Estas disputas, según el informe, han intensificado la violencia y han generado escenarios de confrontación permanente en territorios clave.
La publicación de La FM señala que estas dinámicas no responden únicamente a enfrentamientos ideológicos, sino a una lógica de control económico y territorial, en la que los grupos buscan asegurar rentas ilegales y dominio sobre comunidades y zonas estratégicas. El mapa ilustra cómo estas confrontaciones se concentran en regiones donde confluyen cultivos ilícitos, minería ilegal y debilidad institucional.
El informe también advierte que la disputa entre estructuras armadas ha derivado en afectaciones directas a la población civil, incluyendo desplazamientos, restricciones a la movilidad y presiones sobre líderes comunitarios, aunque el medio aclara que el objetivo del mapa es mostrar la configuración del conflicto armado actual y sus motivaciones económicas.
Según La FM, este panorama representa uno de los principales desafíos para la seguridad y el orden público en Colombia, en un contexto donde el Estado enfrenta dificultades para ejercer control efectivo en zonas rurales y apartadas. El mapa busca servir como una herramienta informativa para comprender cómo se distribuyen las confrontaciones armadas y qué intereses están en juego.
El especial periodístico concluye que el conflicto armado en Colombia continúa transformándose, con grupos ilegales que priorizan el control de economías ilícitas como eje central de su accionar, lo que mantiene altos niveles de violencia en distintas regiones del país.

