Una columna de opinión publicada por El Tiempo bajo el título “Atropellos y destrucción” plantea una dura crítica a las políticas implementadas por el gobierno del presidente Gustavo Petro, argumentando que han generado efectos negativos considerables sobre la seguridad jurídica, la economía y la confianza ciudadana.
El autor de la columna, Carlos Caballero Argáez, sostiene que las decisiones del Ejecutivo y sus ministros han producido un ambiente en el que “ya nadie sabe a qué atenerse”, y que acciones recientes han debilitado las reglas de juego que regulan la vida económica y social del país.
En su análisis, el columnista menciona que uno de los “atropellos más graves” fue la declaratoria de emergencia económica para promover una reforma tributaria, que, según él, no tenía las condiciones constitucionales necesarias para su adopción y está perjudicando la inversión privada y la actividad productiva.
Críticas a políticas laborales y fiscales
La columna también se refiere a otras decisiones de política pública, entre ellas el ajuste del salario mínimo para 2026, cuya magnitud —con un incremento significativo—, según el autor, ha empezado a afectar diversos sectores de la economía, como servicios, producción y empresas exportadoras, al impactar sus costos operativos y su competitividad.
Asimismo, el texto advierte que medidas relacionadas con el sistema de pensiones, como un borrador de decreto que obligaría a los fondos privados a repatriar inversiones del exterior, podrían reducir la rentabilidad de los ahorros pensionales y concentrar más el portafolio de inversiones en instrumentos nacionales. El columnista califica esa medida como negativa, con efectos adversos amplios.
Impacto en sectores productivos y confianza
Desde la perspectiva del autor, estas políticas han generado presión adicional sobre industrias como la de servicios, manufactura y centros de llamadas (“call centers”), señalando que algunas empresas han advertido su posible reubicación en otros países como resultado de las condiciones económicas.
La columna también critica la alta tributación, con menciones a impuestos como el gravamen al patrimonio con tasas elevadas, argumentando que este tipo de cargas fiscales desincentivan la inversión y deterioran la seguridad jurídica necesaria para la actividad empresarial.
Evaluación general y llamado final
En su conclusión, el autor afirma que el daño causado por las políticas gubernamentales es “incalculable” y que la destrucción de la confianza y la institucionalidad requerirá esfuerzos del próximo gobierno —si no continúa con enfoques estatizantes o con lo que califica de “incompetencia”— para la reparación y la no repetición de estos enfoques.
Es importante subrayar que esta nota describe las ideas y críticas presentadas en una columna de opinión, las cuales representan el punto de vista del autor y no una investigación de hechos por parte del medio. La columna se inscribe dentro del debate público sobre la gestión económica y la evolución institucional de Colombia en 2026.
