
Bogotá, 26 de enero de 2026. La senadora María Fernanda Cabal y su esposo, José Félix Lafaurie, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), anunciaron formalmente su renuncia al Centro Democrático y propusieron una escisión de la colectividad para permitir la conformación de una nueva agrupación política, de acuerdo con una carta enviada al director nacional del partido, Gabriel Vallejo.
La misiva, firmada por Lafaurie y dada a conocer públicamente, señala que “no queremos continuar en el Centro Democrático”, y cuestiona el proceso interno que llevó a la elección de Paloma Valencia como candidata presidencial del partido de cara a las elecciones de 2026. Según el documento, dicho proceso habría carecido de mecanismos de garantías, reglas claras y trazabilidad, lo que constituiría, a juicio de los firmantes, “una violación grave al debido proceso partidista”.
En la carta también se sostiene que Cabal y Lafaurie respetarán los acuerdos iniciales y respaldarán la candidatura de Paloma Valencia, aunque insisten en que ellos “no tienen espacio” dentro del partido actual. Por ello, proponen una escisión del Centro Democrático que permita a Cabal conformar su propia agrupación política conforme a los estatutos del partido y la normatividad electoral vigente del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Cuestionamientos al proceso interno y respuesta del partido
Además de criticar el procedimiento de selección del candidato presidencial, Lafaurie plantea que ciertos aspectos técnicos del proceso habrían sido omitidos o manejados sin respaldo jurídico adecuado, insinuando que ello afectó la legitimidad del resultado.
La decisión de Cabal, histórica figura del uribismo y una de las voces más reconocidas dentro del Centro Democrático, abre un episodio inédito de tensiones internas en una de las colectividades políticas más influyentes de la derecha colombiana. El Centro Democrático ha sido tradicionalmente una fuerza cohesionada alrededor de liderazgos de Álvaro Uribe y de una base ideológica conservadora.
Por su parte, desde el partido se manifestó que la carta está siendo examinada “punto por punto”, aunque aún no se ha adoptado una postura formal respecto a la propuesta de escisión. El director del partido recordó que el proceso de selección de Valencia fue objeto de auditorías previas y que, según esos análisis, cumplió con protocolos técnicos y de seguridad.
Reacciones internas y efectos en la campaña presidencial
La salida de Cabal y Lafaurie pone en evidencia una fractura política significativa en el Centro Democrático a pocos meses de las elecciones de 2026, en las que la colectividad había buscado consolidar su candidatura presidencial tras un proceso de encuestas internas.
La posible creación de una agrupación independiente con las banderas de Cabal podría reconfigurar el mapa electoral dentro del espectro de la oposición a la administración actual, redefiniendo alianzas, bases de apoyo y estrategias de movilización política de cara a la contienda presidencial y legislativa.
Hasta el momento, Cabal no ha emitido declaraciones públicas amplias explicando su decisión más allá de lo consignado en la carta de Lafaurie, y el Centro Democrático mantiene un silencio institucional sobre los pasos a seguir tras conocerse la renuncia de uno de sus miembros más visibles.

