
Bogotá, 2 de febrero de 2026 — El ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila Plazas, asumió hoy lunes temporalmente las funciones presidenciales de Colombia, ante la ausencia del presidente Gustavo Petro, quien se encuentra cumpliendo una agenda oficial en Washington, Estados Unidos. La designación oficial fue formalizada mediante el Decreto 0084 del 29 de enero de 2026, que delega en Ávila responsabilidades constitucionales durante el viaje presidencial.
La medida, que rige entre el 1 y el 5 de febrero, responde a lo dispuesto en el artículo 196 de la Constitución Política de Colombia, que faculta al jefe del Estado para delegar sus funciones en el ministro de mayor precedencia legal durante ausencias fuera del territorio nacional. Bajo ese marco, Ávila ejercerá “bajo su propia responsabilidad” tanto las funciones inherentes a su cargo como otras atribuidas por el presidente, garantizando la continuidad del ejercicio del poder Ejecutivo.
Contexto de la agenda internacional de Petro
La ausencia de Petro se da en el marco de una visita oficial a Estados Unidos con una agenda centrada en reforzar relaciones bilaterales, incluyendo un encuentro programado con el expresidente Donald Trump en la Casa Blanca, así como reuniones con sectores políticos, académicos y comunitarios en la capital estadounidense. El viaje también contempla intercambios con congresistas y líderes de opinión, además de un espacio con la comunidad colombiana residente en ese país.
Este tipo de delegación de funciones ocurre cada vez que un mandatario colombiano se traslada al extranjero en ejercicio de su cargo, y busca asegurar el funcionamiento pleno del gobierno durante su ausencia. En esta ocasión, la decisión recae en Ávila, ministro de Hacienda, quien además de la responsabilidad fiscal tiene ahora la atribución temporal de representar internamente al Estado colombiano y firmar actos de gobierno que no puedan esperar el retorno de Petro.
Quién es Germán Ávila y su peso en el gabinete
Germán Ávila, designado por el presidente Petro para el Ministerio de Hacienda, ha sido una de las figuras claves en la conducción de la política económica del gobierno. Su facultad ahora extendida a funciones presidenciales refleja la confianza del jefe de Estado en su criterio técnico y político para manejar la administración estatal en un momento en el que se dan importantes negociaciones diplomáticas y económicas.
El hecho también pone de manifiesto cómo el orden constitucional colombiano prevé mecanismos para garantizar la continuidad del poder Ejecutivo ante desplazamientos del presidente por motivos oficiales, un factor que adquiere relevancia en medio de una coyuntura internacional compleja y una agenda de alta visibilidad mediática.

