
El Pacto Histórico confirmó que no participará en la consulta interpartidista del próximo 8 de marzo, una decisión que responde a un lineamiento directo del presidente Gustavo Petro y que busca concentrar los esfuerzos políticos en favor del senador Iván Cepeda, quien aspiraba a participar en ese mecanismo electoral.
La coalición de izquierda acogió la directriz del jefe de Estado y pidió a sus bases y sectores afines no votar en la consulta, al considerar que ese escenario no garantiza condiciones políticas ni jurídicas claras para el proyecto del Pacto Histórico. En ese contexto, la instrucción es redoblar esfuerzos políticos y organizativos en respaldo a Iván Cepeda, a pesar de que su inscripción fue anulada por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
El propio Iván Cepeda confirmó la decisión y explicó, en declaraciones que el Pacto Histórico no participará en la consulta y que su campaña se ve afectada por la determinación del CNE de anular su inscripción, decisión que el senador cuestionó públicamente. Cepeda sostuvo que esa actuación del organismo electoral afecta la participación democrática y limita las opciones políticas de la izquierda.
El presidente Gustavo Petro decidió no votar en la consulta del 8 de marzo, desmarcándose de los candidatos del Frente por la Vida. Petro expresó su inconformidad con el proceso y dejó claro que no respaldará ese mecanismo electoral, señalando su desacuerdo con verse involucrado en una consulta que no representa su posición política.
La postura del mandatario refuerza la línea adoptada por el Pacto Histórico, que optó por no legitimar la consulta con su participación, en un escenario marcado por tensiones entre sectores de izquierda, cuestionamientos al rol del CNE y debates sobre las reglas de juego de cara a las elecciones de 2026.
Esta decisión reconfigura el panorama político de la consulta de marzo y evidencia las fracturas dentro del espectro progresista, así como el peso del liderazgo presidencial en las definiciones estratégicas del Pacto Histórico.

