
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) aseguró que existe evidencia técnica de un “sobrepeso” en el embalse de Urrá, situación que llevó a la entidad a adoptar medidas preventivas de carácter inmediato ante los riesgos asociados a la actual temporada de lluvias.
Según informó la ANLA, los análisis técnicos realizados muestran que el embalse estaría operando bajo condiciones que superan los parámetros normales, lo que podría comprometer la seguridad ambiental y aumentar el impacto aguas abajo. Ante este escenario, la autoridad ambiental decidió intervenir de manera directa en la operación del proyecto hidroeléctrico.
La entidad explicó que las decisiones adoptadas buscan prevenir afectaciones mayores, especialmente en medio de la ola invernal que ha incrementado de forma significativa los aportes hídricos en la región. La ANLA recalcó que su actuación se basa en criterios técnicos y en el principio de prevención ambiental.
El anuncio se produce en un contexto de fuerte debate nacional sobre el manejo de los embalses, luego de las inundaciones registradas en varios municipios de Córdoba y de los cuestionamientos del Gobierno nacional al sector eléctrico por la operación de represas durante la temporada de lluvias.
Desde la autoridad ambiental se reiteró que el seguimiento al embalse de Urrá continuará de forma permanente y que las medidas adoptadas se mantendrán mientras persistan las condiciones que representan riesgo. La ANLA también recordó que su función es garantizar el cumplimiento de la licencia ambiental y proteger a las comunidades y los ecosistemas.
El caso de Urrá se convierte así en uno de los episodios más sensibles dentro de la discusión sobre la gestión del agua, la seguridad energética y la respuesta institucional frente a eventos climáticos extremos.

