
El presidente Gustavo Petro aceptó la propuesta hecha por el máximo comandante del Ejército de Liberación Nacional (ELN), Antonio García, de crear una comisión que verifique la presunta desconexión de esa guerrilla con el narcotráfico.
La decisión fue confirmada tras el intercambio público de mensajes en el que el jefe guerrillero planteó la conformación de un mecanismo independiente que evalúe los señalamientos sobre vínculos del ELN con economías ilegales. Petro respaldó la idea y aseguró que la verificación podría contribuir a darle mayor transparencia al proceso de paz.
Comisión internacional de verificación
De acuerdo con lo planteado, la propuesta contempla la creación de una comisión internacional que revise en territorio las denuncias sobre la relación del ELN con estructuras del narcotráfico, especialmente en zonas como el Catatumbo.
El mandatario sostuvo que, si el ELN demuestra que no participa en actividades relacionadas con el narcotráfico, esto fortalecería la credibilidad del grupo en la mesa de negociación. Sin embargo, también advirtió que cualquier vínculo comprobado con economías ilícitas afectaría la continuidad y legitimidad del proceso.
La iniciativa ha sido interpretada como un intento por destrabar las tensiones recientes en los diálogos y recuperar confianza en medio de los cuestionamientos sobre la presencia del ELN en regiones cocaleras.
Llamado a erradicación masiva en el Catatumbo
En paralelo, el presidente Petro pidió avanzar en una erradicación masiva de cultivos ilícitos en el Catatumbo, una de las regiones más golpeadas por la violencia y la presencia de grupos armados.
El Catatumbo, ubicado en Norte de Santander, ha sido históricamente un enclave estratégico para el narcotráfico y escenario de confrontaciones entre actores ilegales. El Gobierno busca que la reducción de cultivos ilícitos vaya acompañada de programas de sustitución y desarrollo rural.
Reacciones y contexto
La propuesta de comisión internacional ha generado diversas reacciones. Algunos sectores consideran que puede aportar transparencia y presión internacional sobre el grupo armado. Otros advierten que el debate sobre el narcotráfico ha sido uno de los puntos más sensibles en los diálogos con el ELN.
Los acercamientos entre el Gobierno y el ELN han enfrentado momentos de tensión en los últimos meses, especialmente por hechos de violencia en regiones como el Catatumbo y por diferencias frente a los compromisos de cese al fuego.
Con la aceptación de esta propuesta, el Gobierno busca mantener abierto el canal de negociación, al tiempo que pone en el centro la discusión sobre el papel de las economías ilegales en el conflicto armado.
Lo que está en juego
La eventual comisión internacional podría convertirse en un mecanismo clave para evaluar la conducta del ELN en los territorios y determinar si existe o no una ruptura real con el narcotráfico.
Mientras tanto, el llamado a la erradicación masiva abre un nuevo capítulo en la política antidrogas del Gobierno, que ha insistido en combinar sustitución voluntaria con acciones estatales más contundentes en zonas críticas.
El desarrollo de esta propuesta marcará el rumbo de los diálogos y la viabilidad de avanzar hacia un acuerdo con esa guerrilla.

