
Una compleja situación se registró este lunes en el centro de Bogotá luego de que integrantes de la guardia indígena ingresaran a instalaciones judiciales, lo que llevó a funcionarios a denunciar que se encontraban “secuestrados” o retenidos dentro de los despachos.
De acuerdo con reportes de Revista Semana y Blu Radio, los hechos ocurrieron en sedes donde operan juzgados y oficinas de entidades como la Fiscalía y la Agencia Nacional de Tierras (ANT). Los trabajadores afirmaron que no podían salir libremente de las instalaciones debido a la presencia de manifestantes.
La protesta y la toma de instalaciones
Según la información difundida, miembros de la guardia indígena adelantaban una manifestación relacionada con procesos administrativos y judiciales que involucran tierras y decisiones institucionales. Durante la jornada, se reportó el ingreso a edificios públicos, lo que generó tensión entre empleados judiciales y manifestantes.
Algunos funcionarios calificaron la situación como un “secuestro”, mientras que desde sectores indígenas se ha señalado que se trata de una acción de protesta pacífica para exigir atención a sus demandas.
Las autoridades no han confirmado oficialmente que se trate de un secuestro, pero sí se activaron protocolos de seguridad para garantizar la integridad de quienes se encontraban en el lugar.
Doble manifestación y afectaciones en la movilidad
El mismo día se registraron otras movilizaciones en la capital. Red+ Noticias informó sobre una doble manifestación que obligó a las autoridades distritales a recomendar desvíos y ajustes en rutas de transporte.
La Secretaría de Movilidad reportó congestión en varios puntos del centro y en corredores estratégicos de la ciudad, mientras gestores de convivencia intentaban mediar para evitar enfrentamientos.
Reacciones y llamados al diálogo
El episodio ha generado preocupación en el sector judicial y en la opinión pública. Organizaciones de funcionarios pidieron garantías para el ejercicio de sus labores y respeto por las instalaciones oficiales.
Por su parte, líderes indígenas han insistido en la necesidad de que el Gobierno y las entidades competentes atiendan sus reclamos, especialmente en temas de tierras y cumplimiento de acuerdos.
Las autoridades distritales y nacionales continúan monitoreando la situación para evitar que escale y garantizar tanto el derecho a la protesta como la seguridad de los trabajadores.

