
Un nuevo giro tomó el caso del supuesto complot contra el presidente Gustavo Petro, luego de que un abogado asegurara ante la Fiscalía que fue suplantado en un escrito anónimo que advertía sobre presuntas maniobras irregulares de oficiales de la fuerza pública.
El documento, que circuló meses atrás y fue tenido en cuenta dentro de informes institucionales, señalaba un supuesto plan para afectar la seguridad y la imagen del jefe de Estado. Sin embargo, el profesional del derecho cuyo nombre aparecía vinculado al texto negó categóricamente haberlo firmado o enviado.
La versión del abogado
Según revelaron medios nacionales, el abogado compareció ante la Fiscalía General de la Nación y manifestó que no es autor del correo ni del documento que lo acompañaba. Afirmó que su firma fue utilizada sin su consentimiento y que nunca presentó denuncia alguna relacionada con un complot contra el mandatario.
En declaraciones públicas, explicó que se enteró de la situación al ver su nombre relacionado con el anónimo en reportes de prensa y documentos oficiales. Tras ello, decidió acudir a las autoridades para dejar constancia de la presunta suplantación.
El contexto del supuesto complot
El escrito anónimo hacía referencia a presuntas irregularidades y a un supuesto plan en el que estarían involucrados oficiales activos. Estas denuncias habrían sido consideradas dentro de análisis institucionales que derivaron en decisiones administrativas de alto nivel.
El caso generó controversia nacional al estar relacionado con movimientos dentro de la Policía Nacional de Colombia y con decisiones adoptadas por el Ejecutivo.
Sin embargo, con la nueva declaración del abogado, se abre un interrogante sobre la autenticidad de la información que circuló inicialmente.
Investigación por posible falsedad
Tras la denuncia de suplantación, corresponderá a la Fiscalía establecer:
- Si el documento fue alterado o falsificado.
- Quién elaboró o difundió el escrito.
- Si existió intención de inducir a error a las autoridades.
De comprobarse la falsedad, podrían configurarse delitos como falsedad en documento y fraude procesal.
Hasta el momento no se ha anunciado imputación formal contra ninguna persona por este hecho específico.
Impacto institucional
El caso tiene implicaciones sensibles, pues el anónimo habría sido considerado dentro de decisiones administrativas relacionadas con oficiales de alto rango.
Expertos en derecho penal advierten que cualquier actuación basada en documentos falsos podría afectar la legitimidad de decisiones adoptadas y derivar en revisiones internas.
Por ahora, la investigación se centra en esclarecer el origen del escrito y determinar si existió suplantación de identidad.

