
Bogotá, 21 de enero de 2026 — A 47 días de las elecciones legislativas del 8 de marzo y presidenciales del 31 de mayo de 2026, autoridades y sectores políticos en Colombia encendieron alertas tempranas por diversos factores que podrían afectar la seguridad, la transparencia y las garantías democráticas del proceso electoral, según un informe publicado por El Espectador. Estas advertencias fueron abordadas en la primera sesión de 2026 de la Comisión Nacional para la Coordinación y Seguimiento Electoral, encabezada por el ministro del Interior, Armando Benedetti, y el registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos.
La reunión reunió a representantes de la Unidad Nacional de Protección (UNP), la Registraduría, el Ministerio del Interior y otros organismos estatales con el propósito de analizar los riesgos asociados a las elecciones, con especial atención en tres grandes ejes: seguridad de aspirantes políticos, garantías de transparencia y organización electoral, y contexto regional de violencia y amenazas.
⚠️ Principales alertas en el escenario electoral
Según el reporte, los sectores políticos han planteado que aún persisten preocupaciones importantes en torno a:
1. Seguridad e integridad física de aspirantes y candidatos:
La presencia de amenazas de grupos armados ilegales, crimen organizado y mafias locales mantiene en alerta a autoridades y equipos de campañas políticas, especialmente en zonas rurales y regiones con problemas de orden público. A finales de 2025, por ejemplo, autoridades señalaron que más de 100 municipios estaban en riesgo por violencia en relación con el ambiente electoral, algo que permanece como preocupación previa a los comicios.
2. Garantías de transparencia y confianza en el proceso:
El Registrador Nacional, Hernán Penagos, ha impulsado medidas para fortalecer la legitimidad de los comicios, como la presentación de una tarjeta electoral única para las consultas presidenciales del 8 de marzo y la contratación de auditorías externas al software electoral con acceso al código fuente para garantizar la transparencia del escrutinio.
3. Denuncias de irregularidades en la etapa de inscripción:
La tarea de validar firmas de aspirantes a la Presidencia ha estado bajo escrutinio, con denuncias públicas sobre posibles firmas falsificadas o irregularidades detectadas en el proceso de respaldo de candidaturas. Este tipo de señalamientos suman inquietudes sobre el cumplimiento de los requisitos formales del cronograma electoral.
4. Tensiones entre entidades electorales:
En el contexto de preparación de los comicios también se registró un choque entre el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Registraduría sobre la organización de las consultas interpartidistas de marzo, lo que ha planteado dudas sobre la coordinación institucional responsable de garantizar reglas claras y consensuadas.
🗳️ La Comisión de Seguimiento Electoral como escenario clave
El ministro Armando Benedetti y el registrador Hernán Penagos han coincidido en resaltar la importancia de reforzar la articulación interinstitucional para responder a las alertas emitidas por sectores políticos, organizaciones sociales y autoridades en materia de seguridad. La Comisión Nacional para la Coordinación y Seguimiento Electoral —que reúne a la UNP, la Registraduría, el Ministerio del Interior y otros organismos— funciona como el mecanismo técnico para evaluar riesgos, diseñar medidas de protección y coordinar respuestas rápidas para garantizar el desarrollo pacífico y seguro de los comicios.
Este tipo de instancias también ha servido para presentar instrumentos como la “Ruta Segura”, impulsada por la Registraduría y la Policía Nacional, destinada a fortalecer la integridad de la votación, la instalación de puestos y mesas en todo el territorio, y la protección de candidatos frente a amenazas y desinformación.
🗓️ Elecciones de marzo y mayo
Las elecciones de Congreso de la República están programadas para el 8 de marzo de 2026, cuando también se realizarán múltiples consultas interpartidistas que definirán aspirantes presidenciales. Más adelante, el 31 de mayo de 2026 tendrán lugar las elecciones presidenciales definitivas, conforme al calendario electoral establecido por la Registraduría.
En este contexto, los líderes del proceso electoral han subrayado que el respeto por la institucionalidad, la transparencia, la protección de candidatos y la confianza ciudadana en los resultados son elementos esenciales para que el país pueda llevar a cabo unas elecciones libres, seguras y legítimas, incluso en un entorno marcado por desafíos de seguridad y polarización política.

