
Los cuestionamientos surgieron de los equipos electrónicos incautados por la Fiscalía, donde estaban los documentos revelados por Noticias Caracol que muestran un nivel de infiltración de disidencias de las Farc en instituciones como la Fiscalía, el Ejército, la Policía y agencias de inteligencia. En esos correos queda detallado un contacto constante entre insurgentes y funcionarios estatales en cargos estratégicos.
Uno de los archivos más delicados es un informe enviado a alias Calarcá por un guerrillero que asistía a reuniones en Bogotá con el general Huertas. La carta, fechada el 8 de febrero de 2024, relata cómo el oficial retirado —entonces asesor de funcionarios del Ministerio de Defensa, de inteligencia militar y de la DNI— propuso crear una empresa de seguridad como fachada, similar a las usadas por estructuras paramilitares en los años noventa para operar legalmente. Según el documento, Huertas ofrecía permisos, armas y vehículos blindados a cambio de montar la empresa “mitad y mitad”, con la idea de que, si las negociaciones con el Gobierno no avanzaban, “quedaban con hombres legales”.
El reporte también describe ofrecimientos de movilidad, protección en retenes y el uso de contactos en la Presidencia para garantizar desplazamientos sin controles. En la carta se menciona abiertamente su relación con el presidente Gustavo Petro, un vínculo conocido: en 2022 fue retirado del Ejército por orden del general Eduardo Zapateiro y meses después ingresó a la campaña presidencial. Aunque los generales Parra y Pinto obtuvieron cargos visibles en el Gobierno, Huertas fue reintegrado al servicio activo en agosto de 2024 y quedó al mando del Comando de Personal, una de las áreas más sensibles de la institución.
El segundo funcionario mencionado es Wilmer Mejía, licenciado en educación física que, durante el gobierno Petro, ascendió a posiciones clave dentro de la inteligencia del Estado. Según más de diez fuentes consultadas por Noticias Caracol en la DNI, el Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares, Mejía terminó influyendo en traslados, ascensos y retiros de oficiales. En las comunicaciones incautadas, los disidentes mencionan su participación en planes para viajar a Venezuela junto al general Huertas para obtener información sobre la muerte de un guerrillero.
Aunque públicamente se presenta como “tejedor de puentes y libre pensador”, el informe indica que su cercanía con Petro le dio un rol decisivo en la reestructuración de la inteligencia estatal. Varias fuentes aseguraron al noticiero que funcionarios debían entregarle hojas de vida de oficiales para que él definiera movimientos internos de personal.

