
Bogotá, 30 de enero de 2026. En una decisión que rompe con tres años de política monetaria sin alzas, la Junta Directiva del Banco de la República de Colombia decidió aumentar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, dejándola en 10,25 %, informaron fuentes internacionales y medios nacionales.
La medida fue aprobada por mayoría de votos (4 – 3) en la primera reunión del año del banco central, lo que representa un giro hacia una política monetaria más contractiva tras un periodo de relativa estabilidad en las tasas.
Razones de la subida
Las autoridades del emisor indicaron que esta subida responde a varios factores económicos relevantes:
- Presiones inflacionarias persistentes: La inflación anual se ha mantenido por encima de los niveles deseados por el banco central, con datos recientes que muestran una inflación cerca del 5,1 %, lo que supera ampliamente la meta oficial del 3 %.
- Impacto del aumento del salario mínimo: El incremento del salario mínimo decretado por el Gobierno colombiano —que ha sido señalado como uno de los factores que está impulsando expectativas de precios al alza— se citó como una de las principales razones para endurecer la política monetaria.
- Evolución de las expectativas económicas: Las proyecciones del mercado han mostrado que las expectativas de inflación podrían subir hasta cerca del 6,5 % para este año, lo que presiona al banco central a ajustar su orientación de tasas para evitar una escalada más pronunciada de precios.
La decisión pone fin a un periodo de alivio crediticio que había empezado en diciembre de 2023, cuando las tasas se mantenían relativamente elevadas pero estables.
Qué significa para la economía
El aumento de la tasa de interés de intervención implica un encarecimiento del crédito para consumidores y empresas, ya que las entidades financieras ajustan sus tasas activas y pasivas en función del nivel que establece el Banco de la República. Esto tiende a:
- Frenar el consumo y la inversión privada, al hacer más costosos los préstamos,
- Incentivar el ahorro, al obtener rendimientos más altos por depósitos y otros instrumentos financieros,
- Controlar las presiones inflacionarias, reduciendo la demanda agregada en la economía.
Sin embargo, expertos también advierten que este tipo de medidas puede reducir el ritmo de crecimiento económico, en especial en un contexto donde hay expectativas de expansión moderada del PIB y una política fiscal con restricciones por la suspensión de la emergencia económica.
Reacciones y contexto político
La subida de tasas ha generado diversas reacciones en el ámbito económico y político. Algunos sectores celebran la medida como una señal de disciplina monetaria para contener la inflación, mientras que críticos la ven como un obstáculo para el crecimiento y la creación de empleo, especialmente en un año marcado por tensiones presupuestales y desafíos fiscales.
Analistas financieros también han señalado que este incremento podría ser solo el primero de varios ajustes en 2026, con proyecciones de que la tasa de intervención podría seguir al alza si las presiones inflacionarias continúan. Algunas estimaciones incluso sugieren que podría llegar a ubicarse por encima del 11 % hacia finales de este año.
Implicaciones para hogares y empresas
Para las familias colombianas, el aumento de la tasa puede traducirse en:
- Mayores costos de crédito para vivienda y consumo,
- Posibles reducciones en el gasto familiar,
- y una presión adicional sobre presupuestos en sectores sensibles a alzas de precios.
En el caso de las empresas, la medida puede afectar planes de inversión y expansión, sobre todo en sectores intensivos en capital, como la construcción, manufactura y servicios.

