
Durante un debate de control político en la Asamblea del Meta, el diputado Wilmar Barbosa cuestionó duramente la gestión de la Empresa de Servicios Públicos del Meta (EDESA E.S.P.), al señalar fallas estructurales en la planeación y ejecución de los proyectos de agua y saneamiento básico, especialmente en el municipio de Puerto López.
Barbosa advirtió que, a pesar de las inversiones que superan los $90 mil millones de pesos en los últimos quince años, las comunidades aún no cuentan con acceso efectivo a agua potable ni con un sistema de alcantarillado que funcione.
“El problema no es la falta de recursos, sino la ausencia de planeación, de coherencia institucional y de responsabilidad en la gestión pública”, dijo el diputado durante su intervención.
Según Barbosa, el proyecto de agua potable en Puerto López, con una inversión superior a $14.700 millones, está hoy abandonado y fuera de operación. Además, el alcantarillado pluvial urbano, contratado desde 2012, lleva más de una década suspendido y sin liquidación.
El diputado pidió a la gerencia de EDESA presentar un plan de acción inmediato, con plazos, responsables y metas verificables, y exigió rendir cuentas claras sobre los contratos en liquidación, los recursos ejecutados y las medidas legales adoptadas para recuperar los dineros públicos.
“EDESA no solo administra contratos, también administra la esperanza de miles de familias que todavía esperan servicios públicos de calidad. Este control político no termina hoy; es el comienzo de un seguimiento constante a cada peso invertido y a cada proyecto ejecutado”, concluyó Barbosa.

