El presidente Gustavo Petro no asistió a la Cumbre del Gran Caribe, evento diplomático de alto nivel que reunió a jefes de Gobierno de los países miembros de la Asociación de Estados del Caribe (AEC). La décima edición de este encuentro tuvo lugar en la ciudad de Montería, Córdoba, y pese a tratarse de una cita internacional organizada en territorio colombiano, el jefe de Estado se ausentó alegando motivos de “fuerza mayor”.
Ante la ausencia de Petro, fue la canciller Laura Sarabia quien asumió la representación oficial de Colombia en la cumbre. Sarabia, en su calidad de ministra de Relaciones Exteriores, se encargó de liderar la participación del país en los distintos espacios de diálogo y cooperación regional abordados durante el evento.
Hasta el momento, el Gobierno no ha ofrecido detalles específicos sobre las razones exactas que impidieron la presencia del presidente en una cita que concentró a importantes líderes de la región caribeña. La expresión “fuerza mayor” ha generado interrogantes entre analistas y sectores políticos, debido a que el evento no solo tenía un carácter diplomático, sino que también representaba una oportunidad estratégica para fortalecer la proyección internacional de Colombia en el ámbito caribeño.
Durante la cumbre, se discutieron temas clave como la integración regional, la gestión del cambio climático, el comercio, la seguridad marítima y los desafíos comunes que enfrentan los países del área. La ausencia del presidente Petro fue notoria, especialmente por tratarse de un evento que buscaba resaltar el liderazgo colombiano en la región.
Pese a ello, la intervención de Sarabia buscó mantener el tono propositivo y comprometido del país en materia de cooperación regional. La canciller reafirmó el interés de Colombia en consolidar alianzas estratégicas dentro del bloque caribeño y en enfrentar conjuntamente los retos que aquejan al área.
La inasistencia de Petro ha sido interpretada de distintas maneras en el ámbito político nacional. Mientras algunos consideran que pudo deberse a razones personales o de salud no divulgadas, otros critican la falta de prioridad otorgada a un encuentro que, por su dimensión internacional y el hecho de realizarse en suelo colombiano, merecía la atención directa del jefe de Estado.
