
Panamá, 29 de enero de 2026. Las cancilleres de Colombia y Ecuador, Rosa Villavicencio y Gabriela Sommerfeld, sostuvieron una reunión a puerta cerrada en Panamá en medio de una grave disputa comercial entre ambos países. El encuentro tuvo lugar en el marco del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, donde se discuten temas económicos, comerciales y de cooperación regional.
Según fuentes oficiales, la reunión, que duró alrededor de 35 minutos, fue el primer encuentro bilateral directo entre ambas funcionarias desde que estalló la tensión comercial, marcada por la imposición recíproca de aranceles del 30 % a productos importados entre Colombia y Ecuador y una escalada de medidas que ha sido catalogada como una guerra comercial entre los países vecinos.
Durante la conversación, las cancilleres abordaron temas sensibles como la lucha contra las drogas, que ha sido señalada por Ecuador como una de las razones detrás de sus decisiones arancelarias, y otros asuntos vinculados a la ya deteriorada relación bilateral en materia comercial y de seguridad. Se trata de uno de los mensajes diplomáticos más visibles desde que los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa entraron en desacuerdos abiertos sobre cooperación fronteriza y políticas de comercio.
La disputa comercial se intensificó luego de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, impusiera un arancel del 30 % a las importaciones colombianas —vigente desde el 1 de febrero—, aduciendo falta de cooperación de Colombia en la lucha contra el narcotráfico en la frontera común. Colombia respondió con medidas recíprocas, incluyendo la suspensión de venta de energía eléctrica y la imposición de aranceles equivalentes a productos ecuatorianos.
Adicionalmente, Ecuador elevó de 3 a 30 dólares por barril la tarifa por transporte de crudo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), una decisión que aumentó aún más las tensiones económicas y diplomáticas entre ambos países.
En paralelo, la Cancillería colombiana ha propuesto adelantar diálogos formales para abordar el conflicto arancelario, pero hasta ahora no ha recibido respuesta oficial de Quito, situación que ha generado críticas sobre la falta de voluntad de diálogo, según voceros oficiales.
El encuentro en Panamá fue un paso diplomático importante en medio de un ambiente de confrontación, aunque no se han conocido resultados concretos ni acuerdos públicos tras la reunión de las dos cancilleres de Relaciones Exteriores. Las autoridades regionales siguen bajo presión para encontrar una solución que permita estabilizar las relaciones comerciales y evitar mayores daños económicos para los sectores productivos de ambos países.

