En medio de crecientes expectativas por un nuevo remezón ministerial, el presidente Gustavo Petro sostuvo este domingo reuniones estratégicas con tres de sus ministros más relevantes: Germán Ávila (Hacienda), Julián Molina (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones – TIC) y el general (r) Pedro Sánchez (Defensa). Los encuentros se llevaron a cabo en la Casa de Nariño y se dan en un contexto político marcado por la tensión interna dentro del Gobierno y por los ajustes que se perfilan de cara a la recta final del mandato presidencial.
Aunque el presidente ha manifestado públicamente la intención de realizar cambios en su equipo de alto gobierno, hasta el momento no se ha concretado la salida de ningún funcionario. Sin embargo, estas reuniones refuerzan la percepción de que el Ejecutivo ya se encuentra en una etapa de evaluación y reorganización, no solo en términos de liderazgo ministerial, sino también en torno a la planeación presupuestal para el próximo año.
La presencia de los ministros de Hacienda, Defensa y TIC revela los sectores que podrían estar siendo priorizados en las decisiones del Gobierno. En el caso del ministro de Hacienda, Germán Ávila, el encuentro habría estado centrado en la definición de los techos presupuestales para el 2026, en medio de las restricciones fiscales y el reto de garantizar recursos suficientes para los programas sociales que han sido bandera del Gobierno Petro.
Con el ministro de Defensa, el general (r) Pedro Sánchez, se habrían abordado temas relativos al financiamiento de las fuerzas militares, seguridad en los territorios y los desafíos en el orden público, especialmente en regiones afectadas por el conflicto armado. En cuanto a Julián Molina, ministro TIC, el diálogo habría girado en torno a la ejecución de planes de conectividad y tecnología para zonas apartadas del país, como parte de la agenda de transformación digital del Gobierno.
Aunque no se revelaron detalles concretos de los encuentros, fuentes cercanas al Ejecutivo señalan que estas reuniones podrían estar encaminadas a revisar el desempeño de los ministros actuales y, eventualmente, definir quiénes permanecerán y quiénes saldrán del gabinete en el corto plazo. La expectativa por el remezón ha crecido dentro y fuera del Congreso, y sectores políticos y sociales están a la espera de decisiones que podrían redefinir el rumbo del gobierno en su segundo tramo.
