La senadora Paola Holguín Valencia, del Centro Democrático, oficializó su aspiración presidencial con un mensaje claro: no volverá al Congreso y concentrará todos sus esfuerzos en llegar a la Casa de Nariño en 2026. En el lanzamiento de su campaña, la congresista aseguró que “es el tiempo de las mujeres” y que Colombia necesita un liderazgo femenino capaz de enfrentar los retos del país con firmeza, disciplina y visión de Estado.
Valencia, quien ha sido una de las voces más visibles del uribismo en el Senado, sostuvo que su decisión responde a la convicción de que es hora de abrir paso a una transformación política con una presidenta al mando, en un escenario en el que el país nunca ha elegido a una mujer para ese cargo. Su candidatura, sin embargo, deberá primero superar la encuesta interna que el Centro Democrático realizará a finales de este año para definir a su aspirante único. En esa medición también figuran otros nombres de peso dentro del partido, lo que anticipa una competencia intensa en el interior de la colectividad.
Durante su intervención, Valencia reiteró que su agenda política estará centrada en la defensa de la seguridad, el fortalecimiento institucional, la lucha contra la corrupción y la promoción de oportunidades económicas. Además, insistió en que la unidad del partido será determinante para enfrentar a los bloques de izquierda y centro que ya avanzan en sus estrategias de cara a la contienda electoral.
Con este anuncio, el uribismo empieza a perfilar su carta femenina en un tablero electoral cada vez más movido, en el que las figuras que buscan suceder al presidente Gustavo Petro ya marcan territorio. La campaña de Valencia no solo se plantea como un desafío dentro de su propio partido, sino como un intento por conquistar un electorado que demanda renovación y liderazgo en medio de un ambiente político polarizado.
