
El panorama político dentro del Partido Conservador comienza a tomar forma con miras a las elecciones presidenciales de 2026. Hasta ahora, el senador Efraín Cepeda había sido el aspirante más visible en la colectividad, con una trayectoria de décadas y un peso importante en las decisiones internas del partido. Sin embargo, recientemente surgió una nueva competidora: la representante a la Cámara Juana Carolina Londoño.
Londoño, quien ha desarrollado su carrera en el Congreso con una marcada defensa de los valores conservadores, oficializó su intención de participar en la contienda para obtener el aval de su colectividad. Su decisión introduce un nuevo elemento en la disputa interna, pues rompe con la idea de que Cepeda sería el candidato casi único y abre un debate sobre el liderazgo femenino dentro de la colectividad.
El ingreso de la representante a la competencia por la candidatura presidencial refleja también las tensiones y las corrientes divergentes al interior del conservatismo, en donde algunos sectores apuestan por figuras tradicionales con experiencia, mientras que otros buscan rostros nuevos que permitan conectar con diferentes electorados y renovar la imagen del partido.
La disputa por el aval será decisiva, pues el Partido Conservador sigue siendo un actor político de peso en las alianzas y en la conformación de bloques que competirán en primera vuelta. El pulso entre Cepeda y Londoño marcará el rumbo del conservatismo en la carrera hacia la Casa de Nariño, y podría redefinir el lugar que ocupará el partido en el escenario nacional.

