
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó que recibirá en la Casa de Nariño a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, en una cita diplomática aún sin fecha definida, en el marco de los esfuerzos por contribuir a una salida pacífica a la crisis política que atraviesa el país vecino. La información fue difundida por altos funcionarios del Gobierno colombiano.
Este encuentro se da en un contexto regional complejo, marcado por la reciente captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa por fuerzas estadounidenses, lo que ha generado una intensa tensión política y un ambiente de incertidumbre diplomática en América Latina.
Petro reveló que sostuvo una conversación con Rodríguez en los últimos días, durante la cual la invitó formalmente a Colombia para abordar la situación venezolana (que el propio mandatario colombiano ha definido como delicada y susceptible de generar mayores tensiones si no se abordan los conflictos de fondo).
La propuesta del presidente colombiano no se limita a un encuentro bilateral: Petro ha planteado la posibilidad de impulsar un diálogo tripartito que incluya también a Estados Unidos, con la mira puesta en estabilizar la sociedad venezolana y evitar que la crisis se profundice de forma violenta. Esta iniciativa encaja en la visión de Bogotá de buscar soluciones multilaterales a la problemática regional.
La ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, Rosa Villavicencio, confirmó públicamente la invitación extendida a Rodríguez, aunque aclaró que hasta el momento la presidenta interina de Venezuela no ha confirmado su asistencia. También puntualizó que la invitación no implica necesariamente un reconocimiento oficial de ese cargo por parte de Colombia; más bien, se describe como una apertura al diálogo y a la mediación entre las partes implicadas.
Desde la administración de Petro se ha enfatizado que la visita de Delcy Rodríguez a Bogotá sería un paso importante en la búsqueda de consensos que permitan abordar la crisis política y social en Venezuela, así como sus efectos transfronterizos en materia de seguridad, migración y desarrollo económico. En este marco, la reunión aspira a reforzar el papel de Colombia como mediador regional y a restablecer canales diplomáticos que contribuyan a la paz y la estabilidad en la región.

