
La estabilidad de Ecopetrol atraviesa uno de sus momentos más tensos en los últimos años. La continuidad de su presidente, Ricardo Roa, está en el centro de un pulso que involucra sindicatos, junta directiva, accionistas y cuestionamientos administrativos.
📌 División sindical y presión en las calles
Uno de los focos de tensión es la fractura dentro de la Unión Sindical Obrera (USO), donde sectores han impulsado movilizaciones para exigir la salida de Roa, mientras otros no respaldan estas acciones.
Según Portafolio, esta división refleja diferencias internas sobre la gestión de la compañía y el impacto de las decisiones recientes en la industria petrolera.
⚠️ Investigación y posible licencia
En paralelo, se conoció que se estudia la posibilidad de que Roa solicite una licencia para enfrentar cuestionamientos relacionados con un apartamento en Bogotá, situación que ha generado controversia.
De acuerdo con Caracol Radio, la decisión aún está en evaluación, lo que mantiene la incertidumbre sobre su permanencia en el cargo.
🧩 Junta directiva bajo presión
Las tensiones también se trasladaron a la junta directiva de la compañía. En reuniones recientes se evidenciaron cambios de postura entre algunos miembros, lo que podría incidir en futuras decisiones sobre la continuidad del presidente.
Este escenario refleja un ambiente interno complejo, donde se cruzan intereses técnicos, políticos y corporativos.
🔥 Asamblea de accionistas con ambiente tenso
La situación se hizo visible públicamente durante la más reciente asamblea de accionistas, donde se registraron manifestaciones y voces que pedían la salida de Roa.
Medios de comunicación reportaron un ambiente de alta tensión, con cuestionamientos directos a la gestión y gobernanza de la empresa.
🗣️ Roa responde: “Estoy tranquilo”
Pese a la presión, Ricardo Roa ha reiterado que no renunciará y que se mantiene tranquilo frente a los cuestionamientos.
El directivo ha defendido su gestión y ha insistido en que continuará al frente de la compañía.
🔍 Lo que está en juego
Este episodio tiene implicaciones clave:
- La estabilidad de la principal empresa estatal del país
- La confianza de inversionistas
- El rumbo de la política energética del Gobierno de Gustavo Petro
Analistas coinciden en que el desenlace de esta crisis será determinante para el futuro de Ecopetrol y su papel en la transición energética.

