El presidente Gustavo Petro se pronunció de manera contundente contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) tras los recientes ataques perpetrados por ese grupo armado en el Catatumbo, región del norte de Colombia que enfrenta una grave crisis humanitaria debido a la intensificación del conflicto. A través de su cuenta en la red social X (antes Twitter), el mandatario responsabilizó directamente al ELN del rompimiento de los diálogos de paz con su gobierno, un proceso que ha atravesado constantes tensiones y desacuerdos.
“Ustedes rompieron las conversaciones de paz con mi gobierno”, escribió Petro, dejando clara su postura frente a lo que considera una traición al compromiso pactado con la guerrilla. La declaración se dio en el marco de los enfrentamientos y desplazamientos forzados que se han registrado recientemente en zonas rurales de Catatumbo, donde los ataques del ELN contra la población y la fuerza pública han recrudecido el clima de violencia, generando alarma entre organizaciones humanitarias y defensores de derechos humanos.
El mandatario también hizo alusión a la grave situación humanitaria que vive la región, afectada por el accionar violento del ELN, que ha obligado a cientos de personas a abandonar sus hogares y ha deteriorado aún más las condiciones de vida en un territorio históricamente golpeado por el conflicto armado, el narcotráfico y la débil presencia institucional.
Las declaraciones de Petro representan un giro importante en el discurso del gobierno frente al proceso de paz total, uno de los pilares de su administración. Aunque hasta ahora se había mostrado dispuesto a mantener el diálogo con grupos armados al margen de la ley, su mensaje sugiere un endurecimiento de la posición oficial frente a quienes continúan ejerciendo violencia contra la población civil, lo cual pone en entredicho la continuidad de las negociaciones con el ELN.
Esta nueva escalada de tensión podría tener consecuencias profundas tanto para el proceso de paz como para la estabilidad en regiones como el Catatumbo, donde las comunidades exigen soluciones urgentes y efectivas frente al recrudecimiento de la guerra.
