
Eso es lo que muchos están diciendo hoy… que si dos personas piensan distinto, entonces no pueden trabajar juntas.
Pero la realidad es otra.
Los países no se construyen con una sola forma de pensar,
se construyen con diferencias, con debate, con ideas que se contradicen… y se complementan.
Porque cuando todos piensan igual, nadie cuestiona nada.
Y cuando nadie cuestiona nada, los errores pasan sin filtro.
Aquí la pregunta no es si son distintos.
La pregunta es si son capaces de respetarse y tomar decisiones pensando en el país, no en el ego.
No se trata de quién manda…
se trata de con qué voces se decide.

