
La Cancillería de Colombia, mediante el viceministro de Asuntos Multilaterales, Mauricio Jaramillo Jassir, sostuvo un diálogo con los familiares de al menos 40 colombianos que se encuentran detenidos en Venezuela. El encuentro tuvo lugar en el municipio de Villa del Rosario, en el departamento de Norte de Santander, y también contó con la participación de representantes de la Defensoría del Pueblo, según informó la institución.
Durante la reunión, los familiares denunciaron la ausencia de comunicación prolongada con sus seres queridos encarcelados, además de expresar su preocupación por las condiciones de reclusión. Ante estos reclamos, la Cancillería reafirmó su compromiso de intervenir diplomáticamente para garantizar que los connacionales tengan acceso a asistencia consular, un debido proceso y un trato digno.
Uno de los principales acuerdos fue elaborar un borrador de misión humanitaria, que será compartido con los familiares y otros actores relevantes. Este documento buscará establecer canales de difusión y monitoreo hacia Venezuela, para hacer seguimiento de cada caso y visibilizar la crisis humanitaria. Además, se conformará una mesa técnica de trabajo permanente que incluirá a los familiares, Cancillería, la Defensoría del Pueblo, autoridades locales y congresistas, con el propósito de mantener un monitoreo constante sobre las gestiones y los plazos comprometidos.
La Cancillería también se comprometió a llevar las preocupaciones de las familias ante el gobierno venezolano, incluido el presidente Gustavo Petro y la canciller Rosa Villavicencio. En particular, han planteado ante Caracas la necesidad de permitir la asistencia consular para los colombianos detenidos, una demanda central para sus allegados.
Para fortalecer la verificación de la situación de los encarcelados, el Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano propuso la participación de organismos internacionales. Entre ellos están la Cruz Roja, la Defensoría del Pueblo y otras organizaciones, con el fin de que realicen visitas a las cárceles donde se encuentran los connacionales para evaluar sus condiciones físicas y legales.
El viceministro Jaramillo también aseguró que la Cancillería mantendrá un contacto regular con los familiares: anunció reuniones semanales para informar sobre los avances de las gestiones diplomáticas. Este compromiso busca brindar claridad y transparencia, así como aliviar la angustia de quienes reclaman por el paradero y la libertad de sus parientes.
En su intervención, Jaramillo además planteó la exploración de escenarios internacionales para defender los derechos procesales de los detenidos. Dijo que no se descarta recurrir a instancias multilaterales si la situación lo requiere, como una vía para presionar por liberaciones y por el respeto de garantías fundamentales.
Finalmente, el Ministerio señaló que promoverá la cobertura mediática de la crisis humanitaria denunciada, con la intención de visibilizar la situación y ejercer presión diplomática. En resumen, la reunión marcó un paso significativo en las gestiones del Gobierno colombiano para proteger a sus ciudadanos detenidos en Venezuela, con un enfoque humanitario y legal, y con la promesa de mantener el contacto cercano con las familias afectadas.

