
El expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez emitió críticas contundentes al Gobierno del presidente Gustavo Petro por lo que considera una “alianza” con el régimen del presidente venezolano Nicolás Maduro, a la que también vinculó al senador Iván Cepeda. Uribe cuestionó con dureza la posibilidad de que Colombia pueda ofrecer asilo al mandatario venezolano en caso de una eventual transición de poder, advirtiendo que tal medida sería un error de grandes proporciones que podría tener serias repercusiones tanto para las relaciones exteriores como para la seguridad nacional.
En sus declaraciones, Uribe describió este supuesto alineamiento político como un factor que podría debilitar los lazos con los Estados Unidos y abrir la puerta a confrontaciones más graves en el ámbito internacional. Argumentó que, en su opinión, el acercamiento entre el Gobierno colombiano y el régimen de Maduro —al que calificó como aliado de grupos ilegales y narcotraficantes— podría llevar a percepciones de amenaza para la seguridad estadounidense, lo que, según él, aumentaría el riesgo de acciones militares o presiones externas sobre Colombia.
Uribe también señaló a Cepeda como una figura cercana a Maduro y parte fundamental de esa supuesta alianza, resaltando que el senador “es confeso aliado” del presidente venezolano. Para el expresidente esto no solo representa un problema diplomático, sino una amenaza para la estabilidad interna de Colombia y un posible debilitamiento de la lucha contra el narcotráfico, dado que, en su lectura, la cercanía con un régimen acusado por Washington de vínculos con el crimen organizado complicaría la cooperación bilateral.
Aunque el Gobierno colombiano no ha confirmado oficialmente detalles sobre una solicitud de asilo por parte de Maduro, la canciller Rosa Villavicencio ha recordado que cualquier petición de este tipo debe ser evaluada con base en criterios técnicos y jurídicos, y que hasta ahora no existe una solicitud formal. Esta situación ha profundizado el debate político interno, con voces tanto de apoyo como de crítica, sobre cómo debe manejar Colombia su relación con Venezuela y con potencias como Estados Unidos.
En conjunto, las declaraciones de Uribe reflejan la creciente polarización en el escenario político colombiano de cara a las elecciones de 2026, donde temas de seguridad, política exterior y alianzas regionales están en el centro de la discusión pública y mediática.

