
El presidente Gustavo Petro cuestionó públicamente a la líder opositora venezolana y reciente ganadora del Premio Nobel de Paz, María Corina Machado, por una carta que ella envió en 2018 al entonces presidente de Argentina, Mauricio Macri, y al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu. En esa comunicación, Machado pedía apoyo internacional para “avanzar en el desmontaje del régimen criminal venezolano” encabezado por Nicolás Maduro.
A través de su cuenta en la red social X, Petro criticó duramente a la dirigente venezolana, preguntándose por qué solicitaba ayuda a Netanyahu, a quien calificó como “un criminal contra la humanidad”, en alusión a las acusaciones internacionales por las muertes de civiles palestinos en la Franja de Gaza. El comentario del mandatario colombiano se enmarca en su constante defensa de la causa palestina y su postura crítica frente a las acciones del Gobierno israelí, con el que Colombia rompió relaciones diplomáticas en 2024.
Las declaraciones de Petro provocaron una nueva ola de reacciones en el ámbito político regional. Algunos sectores interpretaron su mensaje como un intento de desacreditar a Machado justo después de que recibiera el Nobel de Paz, mientras que otros consideraron legítima su denuncia sobre las contradicciones éticas de la líder venezolana al haber pedido respaldo a figuras señaladas por violaciones a los derechos humanos.
El intercambio subraya la tensión entre Petro y Machado, quienes representan posiciones ideológicas opuestas sobre la crisis venezolana y el papel de la comunidad internacional en América Latina. Además, refleja cómo el reciente reconocimiento de la opositora venezolana ha reavivado el debate sobre los liderazgos democráticos en la región y sus alianzas políticas.

