
Pese a los anuncios de la Gobernación del Meta sobre el inicio del Plan CASABE, la realidad es que el programa aún no está en marcha. El contrato por 57 mil millones de pesos, que debía garantizar la entrega de raciones alimentarias a niños y población vulnerable, se cayó y deberá reiniciarse desde cero.
El único proponente incluyó a una empresa creada el 21 de agosto, que apenas ocho días después ya reportaba “experiencia” gracias a un contrato privado por 130 millones de pesos. Sin embargo, los tiempos no cuadraron: la supuesta experiencia no cumplió con los requisitos legales.
Aunque la Cámara de Comercio registró en tiempo récord a la firma, ni la creatividad del proponente alcanzó para salvar la licitación. El proceso fue declarado desierto.
En conclusión, el Plan CASABE sigue siendo más un anuncio publicitario que un programa en ejecución real.

