El embajador de Colombia en Washington, Daniel García-Peña, afirmó que Estados Unidos continúa siendo el principal destino de las drogas ilícitas que salen de la región, lo que mantiene una presión constante en la relación bilateral sobre la lucha contra el narcotráfico. Sus declaraciones se producen en medio de la expectativa por la decisión del Gobierno estadounidense frente al proceso de certificación de Colombia en esta materia, un examen anual que evalúa los esfuerzos de los países en la lucha antidrogas y que tiene repercusiones políticas y comerciales.
García-Peña recordó que, pese a las críticas que algunos sectores en Washington han lanzado sobre los niveles de producción de cocaína en Colombia, el país ha mostrado resultados concretos: incautaciones históricas, extradiciones a gran escala y la implementación de nuevas estrategias de interdicción. Sin embargo, recalcó que estas acciones deben analizarse en un contexto más amplio, en el que la demanda de drogas en Estados Unidos sigue siendo el motor del negocio criminal.
El embajador subrayó que Colombia espera que este reconocimiento se vea reflejado en la decisión final de la administración norteamericana y advirtió que una eventual descertificación sería un golpe diplomático injusto, además de un mensaje contradictorio frente a los avances alcanzados en cooperación. En paralelo, insistió en que la lucha antidrogas debe abordarse desde un enfoque compartido de corresponsabilidad y no únicamente desde la óptica de los países productores.
