
La senadora del Centro Democrático y precandidata presidencial, Paloma Valencia, respondió públicamente a la invitación para integrar la denominada “Gran Consulta” de centroderecha, un mecanismo que busca unificar a distintos liderazgos políticos de cara a las elecciones presidenciales de 2026. Valencia confirmó que este domingo sostuvo una reunión con varios de los nombres más visibles de ese espectro político, entre ellos Vicky Dávila, Aníbal Gaviria, David Luna, Juan Manuel Galán, Mauricio Cárdenas y Juan Daniel Oviedo, en lo que calificó como un espacio de diálogo franco sobre el país y los retos electorales que se avecinan.
La congresista explicó que el encuentro permitió intercambiar visiones sobre la coyuntura nacional, el rumbo del Gobierno de Gustavo Petro y la necesidad de construir una alternativa sólida que conecte con sectores inconformes con la actual administración. Según Valencia, la conversación giró alrededor de temas como seguridad, economía, institucionalidad y confianza ciudadana, asuntos que —a su juicio— hoy concentran las principales preocupaciones de los colombianos y deberían ser el eje de cualquier propuesta de centroderecha.
No obstante, Paloma Valencia fue cuidadosa al referirse a su eventual participación en la consulta prevista para el próximo 8 de marzo. Aclaró que, si bien ve con buenos ojos los esfuerzos por generar unidad y ampliar el espectro político, cualquier decisión definitiva dependerá de las definiciones internas del Centro Democrático y del liderazgo del expresidente Álvaro Uribe Vélez. En ese sentido, recalcó que su prioridad es respetar los tiempos y las reglas de su partido, así como contribuir a que la colectividad llegue fortalecida al proceso electoral.
La senadora también subrayó que la “Gran Consulta” no debe entenderse únicamente como un acuerdo electoral, sino como un ejercicio previo de construcción programática. Señaló que la ciudadanía exige claridad en las propuestas y coherencia entre los discursos y las acciones, por lo que insistió en que el debate debe ir más allá de los nombres y centrarse en un proyecto político serio, capaz de ofrecer gobernabilidad y recuperar la confianza en las instituciones.
Finalmente, Valencia dejó abierta la puerta a seguir participando en estos espacios de diálogo, reiterando que la unidad del sector es clave para enfrentar el desafío de 2026. Sin comprometerse aún de manera formal, su respuesta fue interpretada como un gesto de apertura, aunque marcado por la cautela y la disciplina partidista que caracterizan su trayectoria política.

