
El director de la Agencia Nacional de Tierras, Felipe Harman, volvió a poner sobre la mesa la necesidad de que el Congreso apruebe la llamada Jurisdicción Agraria, una iniciativa que busca crear jueces especializados para resolver conflictos relacionados con la propiedad y uso de la tierra en Colombia.
En declaraciones públicas, el funcionario afirmó que es “fundamental que el Congreso le cumpla al campo”, insistiendo en que el país necesita un sistema judicial especializado que permita resolver los históricos conflictos rurales que han alimentado el conflicto armado.
La propuesta se enmarca dentro de los compromisos derivados del Acuerdo de Paz de 2016, que incluyó reformas estructurales en materia de tierras y desarrollo rural.
Qué busca la Jurisdicción Agraria
La iniciativa pretende crear una jurisdicción judicial especializada que atienda conflictos sobre:
- restitución de tierras,
- disputas por propiedad rural,
- formalización de predios,
- conflictos entre comunidades campesinas, empresas y Estado.
Según sus promotores, la medida permitiría acelerar procesos judiciales que actualmente pueden tardar años en resolverse dentro del sistema ordinario.
El director de la Agencia Nacional de Tierras ha defendido la propuesta como una herramienta clave para avanzar en la reforma rural y garantizar seguridad jurídica en el campo colombiano.
Críticas y debate político
Sin embargo, el protagonismo de Felipe Harman en este tema también ha generado controversia política.
Análisis publicados por medios especializados han señalado que el funcionario estaría buscando fortalecer su liderazgo político en territorios donde se elegirán representantes a través de las llamadas curules de paz, escaños creados tras el Acuerdo de Paz de 2016 para garantizar representación política a regiones afectadas por el conflicto armado.
Según estos análisis, el director de la Agencia Nacional de Tierras estaría impulsando una estrategia de presencia territorial y apoyo político que podría proyectarlo como una figura influyente en esas zonas.
El debate gira en torno a si su activismo responde únicamente a la implementación de políticas públicas o si también tiene un componente político de cara a futuras disputas electorales.
Un tema clave para la reforma rural
La creación de la Jurisdicción Agraria es considerada uno de los pilares pendientes en la implementación del Acuerdo de Paz de 2016, particularmente en lo relacionado con la reforma rural integral.
Expertos en derecho agrario señalan que Colombia arrastra desde hace décadas un enorme rezago en la resolución de conflictos sobre tierras, muchos de los cuales se originaron por desplazamientos forzados, violencia y vacíos en la formalización de la propiedad.
Actualmente miles de procesos agrarios siguen en trámite en diferentes instancias judiciales, lo que ha llevado a que sectores del campo respalden la creación de una jurisdicción especializada.
Lo que viene en el Congreso
La aprobación de la Jurisdicción Agraria dependerá ahora del debate en el Congreso de la República de Colombia, donde la iniciativa enfrenta tanto apoyos como críticas.
Mientras sectores del Gobierno insisten en que se trata de una deuda histórica con el campo colombiano, algunos congresistas advierten que el proyecto debe ser analizado con cuidado para evitar conflictos institucionales o superposición con otras jurisdicciones.
En medio de ese debate, Felipe Harman se mantiene como uno de los principales impulsores de la propuesta, en un escenario donde las discusiones sobre tierras siguen siendo uno de los temas más sensibles de la política colombiana.

