
Ciudad de Panamá, 28 de enero de 2026. El Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe 2026 abrió este miércoles en Panamá con la participación de ocho jefes de Estado y Gobierno, altos funcionarios, representantes del sector privado y más de 6.000 participantes de más de 70 países, marcando un espacio clave para debatir los desafíos económicos, sociales y de integración regional en medio de un contexto global volátil.
Organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el encuentro se realiza el 28 y 29 de enero en la capital panameña y ha sido descrito como un punto de encuentro estratégico para posicionar a la región en la agenda mundial, fortalecer la cooperación multilateral y dinamizar el crecimiento económico con inclusión social y sostenibilidad.
La inauguración oficial contó con intervenciones de altos representantes como Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, quien destacó la capacidad histórica de América Latina y el Caribe para actuar de manera conjunta y resaltó el papel de la institución como motor de integración regional y financiamiento de proyectos para infraestructura, energía limpia e innovación.
Entre los asistentes están mandatarios como Gustavo Petro (Colombia), Daniel Noboa (Ecuador), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Rodrigo Paz (Bolivia), Bernardo Arévalo (Guatemala) y Andrew Holness (Jamaica), así como ministros, empresarios y líderes de organismos multilaterales. Esta amplia asistencia subraya la importancia que los países de la región le otorgan al foro como plataforma de diálogo y acción conjunta.
Agenda y prioridades
La agenda del foro se centra en temas clave para el desarrollo regional: cooperación económica, competitividad, transición energética, innovación tecnológica, inclusión social y crecimiento sostenible. En su discurso, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa defendió la visión de una América Latina como “continente de oportunidades”, donde la seguridad económica y social se fortalezcan de manera conjunta para enfrentar retos estructurales como la desigualdad y la violencia.
Asimismo, el evento busca consolidarse como un espacio en el que la región pueda construir respuestas colectivas frente a las tensiones globales, reforzar la integración, y atraer inversiones enfocadas en transformación productiva y sostenibilidad. Las discusiones también incluirán las oportunidades que ofrecen la inteligencia artificial y la economía digital en la reconfiguración de la competitividad regional.
Integración regional y cooperación
Durante la apertura, varios líderes coincidieron en la necesidad de trabajar en coincidencias más que en diferencias para enfrentar desafíos comunes, como la seguridad ciudadana, la estabilidad económica y la reducción de brechas sociales. Este enfoque busca reforzar la cooperación a nivel regional y proyectar a América Latina y el Caribe como un actor más influyente en escenarios globales.
El foro también ha servido como escenario para la promoción de proyectos de inversión conjunta, alianzas público-privadas y estrategias que buscan potenciar la participación de la región en cadenas de valor globales, aprovechando su diversidad de recursos naturales, capital humano y potencial tecnológico.
La cita en Panamá se posiciona así como una oportunidad estratégica para que líderes políticos, empresarios y representantes institucionales conceban una hoja de ruta común que promueva crecimiento inclusivo, sostenibilidad y competitividad mundial, consolidando iniciativas que respondan a las necesidades actuales de los habitantes de la región.

