
La Cancillería colombiana, encabezada por la ministra Rosa Villavicencio, expresó un contundente rechazo a la decisión del Gobierno de Estados Unidos de incluir al presidente Gustavo Petro en la llamada Lista Clinton, mecanismo que sanciona a individuos o entidades vinculadas con actividades ilícitas o consideradas riesgosas para la seguridad estadounidense. En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó la medida como una “acción inamistosa” que “adolece de todo sustento” y constituye “una afrenta” a la soberanía y a las instituciones democráticas de Colombia.
La Cancillería manifestó su inconformidad ante lo que considera una decisión arbitraria y carente de pruebas, subrayando que el país mantiene su compromiso con la cooperación internacional bajo el respeto mutuo y el principio de no injerencia en asuntos internos. Por su parte, el presidente Petro ya había reaccionado a la sanción, asegurando que emprenderá acciones legales en tribunales estadounidenses para defender su nombre y la legitimidad de su gobierno. Este nuevo episodio profundiza la tensión diplomática entre Bogotá y Washington, que en los últimos meses ha escalado a raíz de diferencias sobre temas como la política antidrogas, la situación en Venezuela y los recientes señalamientos de la administración de Donald Trump contra el mandatario colombiano.

