
Bogotá, 2 de febrero de 2026 — La representante a la Cámara Katherine Miranda reveló una cifra que, según sus cálculos, recibiría el senador Iván Cepeda si finalmente el Consejo Nacional Electoral (CNE) autoriza su participación en la consulta interpartidista del Frente por la Vida —y este resulta ganador el próximo 8 de marzo. La información se conoció en medio del debate político que rodea la participación del líder político en este mecanismo, cuyo futuro está en manos del árbitro electoral tras el traslado del caso a conjueces por falta de mayoría calificada en Sala Plena.
Según Miranda, si Cepeda participara en la consulta y resultara ganador, podría recibir recursos públicos por más de 3.000 millones de pesos, sumando lo que la ley otorga para reposición de gastos de campaña y financiación por mecanismo electoral. Esta cifra, aseguró la congresista, pone en discusión no solo la legalidad de su inscripción, sino también la pertinencia de otorgar recursos estatales cuando múltiples voces han cuestionado la participación del senador en una segunda consulta interpartidista en el mismo ciclo electoral.
La pugna jurídica y política
La controversia se intensificó tras la decisión del CNE de enviar la decisión a conjueces, debido a que la Sala Plena no alcanzó la mayoría requerida para resolver directamente el caso. La falta de seis votos para un fallo vinculante dejó en manos de juristas externos el peso de definir si Cepeda podrá figurar en el tarjetón del Frente por la Vida.
La posición de Miranda se suma a la de otros sectores de oposición que señalan que la participación de Cepeda podría contravenir normas de doble participación electoral, al haber participado en la consulta previa del Pacto Histórico en octubre de 2025 y buscar ahora hacerlo en una nueva consulta interpartidista.
Millonaria reposición y el debate de la financiación pública
Según la legislación que regula las consultas interpartidistas, el candidato que resulte ganador puede acceder a reposición de gastos de campaña con recursos estatales, siempre que cumpla ciertos umbrales de votación. Miranda sostuvo que, de concretarse la inscripción y victoria de Cepeda en marzo, esa reposición superaría los 3.000 millones de pesos, una cifra que, a su juicio, cuestiona la equidad en el uso de fondos públicos cuando aún no hay claridad jurídica sobre la legitimidad de su participación.
El planteamiento de la representante también destaca un aspecto técnico de la financiación: si se permite que Cepeda reciba recursos equivalentes a los de una nueva campaña presidencial bajo un segundo mecanismo electoral en el mismo año, se estaría creando un precedente preocupante para futuros procesos de consulta y financiación en Colombia.
Reacciones y panorama electoral
El debate trascendió el ámbito legal para tener un impacto político más amplio, sumándose a las tensiones entre diferentes sectores del progresismo, la oposición y actores políticos que vigilan de cerca el calendario electoral rumbo a las elecciones presidenciales de 2026.
La postura de Miranda pone énfasis no solo en el monto señalado, sino en la necesidad de que el CNE y los conjueces consideren las implicaciones fiscales y normativas antes de avalar una participación que, para algunos, podría sentar precedentes sobre el uso de recursos públicos en procesos electorales sucesivos dentro de un mismo ciclo.
Mientras tanto, la definición final sobre la participación de Cepeda sigue siendo aguardada con expectación por parte de votantes, dirigentes políticos y organizaciones civiles, que ven en esta decisión un factor determinante del escenario político que se configurará en los próximos meses.

