
El 4 de diciembre de 2025, el abogado Abelardo de la Espriella presentó ante la Registraduría Nacional del Estado Civil 4,869,407 firmas ciudadanas para avalar su candidatura a la Presidencia por el movimiento ciudadano Defensores de la Patria. Con ello, supera por amplio margen el mínimo obligatorio de aproximadamente 635.000 firmas exigido para candidaturas independientes —una cifra que, en todo caso, debe validarse oficialmente para reconocer la postulación.
La entrega se realizó en un acto público, con presencia de simpatizantes, música y muestras de respaldo, lo que según su campaña demuestra un “mandato popular” y legítimo deseo ciudadano de verlo aspirar a la Casa de Nariño. De la Espriella declaró que estas firmas representan la “materialización de un anhelo” de cambio, basado en valores conservadores, seguridad, familia y defensa de la propiedad privada.
Este paso marca un hito importante en la carrera electoral, ya que permite que candidatos sin partido —o que optan por no acudir al aval tradicional — puedan competir oficialmente en las elecciones presidenciales de 2026. Aunque De la Espriella es quien más alto ha elevado la vara, no es el único: otros aspirantes también trabajan en reunir sus firmas o afinan detalles para entregarlas.
Con el cierre del plazo de inscripción acercándose, el escenario empieza a definir las candidaturas que realmente competirán. La carrera se polariza entre quienes optan por partidos tradicionales, coaliciones, o por rutas independientes —una señal de la fragmentación y recomposición del panorama político colombiano a menos de seis meses de los comicios.

