
El presidente Gustavo Petro calificó como un acto de censura la decisión de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) de negarle la autorización para emitir una alocución presidencial en medios nacionales. Según el mandatario, la determinación vulnera su derecho a dirigirse al país y limita la posibilidad de explicar temas de interés público. Petro manifestó su inconformidad a través de sus redes sociales, donde sostuvo que la decisión constituye una forma de “silenciamiento institucional” hacia la Presidencia de la República.
Por su parte, la CRC respondió que la negativa se fundamentó en criterios técnicos y normativos. La entidad explicó que las alocuciones presidenciales deben cumplir con requisitos específicos de urgencia, excepcionalidad y justificación temática, tal como lo establece la regulación vigente. En este caso, consideró que la solicitud del presidente no se ajustaba a esas condiciones y que, por tanto, su decisión no constituye censura sino la aplicación de la norma.
El episodio ha desatado un nuevo pulso entre el Gobierno y los organismos de control y regulación, en un contexto político tenso por la cercanía de la consulta interna del Pacto Histórico y la discusión sobre las reformas sociales. Mientras
Petro insiste en que se le impide ejercer su papel comunicador frente al pueblo, la CRC defiende su autonomía técnica y recuerda que su función es garantizar la transparencia y el equilibrio informativo en el uso de los medios públicos.

