
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó un llamado global para que los gobiernos aumenten en al menos un 50 % los impuestos sobre productos nocivos como el tabaco, el alcohol y las bebidas azucaradas, con el objetivo de reducir su consumo y prevenir enfermedades no transmisibles que causan la mayoría de muertes en el mundo.
Según la OMS, estas enfermedades —entre las que se encuentran las cardiopatías, el cáncer y la diabetes— representan más del 75 % de las muertes globales. Un aumento sustancial en los llamados impuestos saludables podría prevenir hasta 50 millones de muertes prematuras en los próximos 50 años, de acuerdo con análisis de impacto de la organización.
Los impuestos a productos dañinos no solo buscan desincentivar su consumo, sino que también sirven para generar recursos fiscales que puedan destinarse a fortalecer sistemas de salud y programas de prevención, explicó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
La iniciativa, denominada “3 para el 35”, propone que estos incrementos se concreten de manera gradual hasta el año 2035, como parte de una estrategia para hacer esos productos menos accesibles y así aliviar la presión que ejercen sobre los servicios de salud pública.
Aunque entre 2012 y 2022 se registró un aumento de impuestos al tabaco en cerca de 140 países, la organización señala que los gravámenes sobre alcohol y bebidas azucaradas siguen siendo demasiado bajos o mal diseñados en la mayoría del mundo, lo que permite que estos productos se mantengan baratos y ampliamente consumidos.
La OMS también ha destacado que las tasas tributarias actuales suelen no ajustarse según la inflación ni alinearse con objetivos de salud pública, siendo este un factor clave en la creciente asequibilidad de bebidas azucaradas y alcohólicas en muchos países.
La propuesta de la OMS ha sido discutida en varios países, entre ellos Colombia, donde se han implementado gravámenes a estos productos en el marco de la Emergencia Económica, aunque con resultados mixtos en términos de impacto económico y de consumo.
Con este llamado, la OMS busca que los impuestos saludables se conviertan en una herramienta estratégica para enfrentar la epidemia de enfermedades prevenibles y reducir los daños asociados al consumo de productos nocivos a nivel global

