
El Gobierno nacional afronta una semana crucial en el Congreso, donde dos de sus proyectos más importantes —la ley de financiamiento y la iniciativa del Ministerio de la Igualdad— continúan en el centro de una batalla legislativa marcada por cálculos milimétricos, tensiones procedimentales y acusaciones cruzadas. Según el ministro Armando Benedetti, el Ejecutivo estaría “en empate” con la oposición, pero confiado en que ya cuenta con los votos necesarios para sacar adelante ambas propuestas cuando la discusión se retome este miércoles. Su mensaje busca transmitir optimismo dentro de una coalición que ha tenido que recomponer apoyos en medio de un ambiente político fragmentado.
La oposición, por su parte, ha endurecido su postura. Aunque reconoce que el Gobierno ha logrado sumar respaldos en las últimas horas, insiste en que los proyectos estarían viciados por fallas en el trámite legislativo, especialmente en la radicación, la discusión previa y el manejo de las ponencias. Por ello, anunció que avanzará en demandas ante los órganos de control y la justicia constitucional, advirtiendo que, incluso si las iniciativas se aprueban, podrían caerse por violaciones al procedimiento.
En este contexto, el ambiente en el Capitolio es de máxima tensión. La aritmética legislativa, que en otras ocasiones ha sido favorable al Gobierno, hoy aparece en un punto de equilibrio inestable. Mientras Benedetti sostiene que la coalición ya estaría cerrando el número requerido, la oposición calcula que puede bloquear al menos uno de los proyectos o, en su defecto, allanar el camino para futuras demandas. La sesión de este miércoles se anticipa como una de las más intensas del periodo, pues pondrá a prueba la capacidad del Ejecutivo para recomponer alianzas y la habilidad de la oposición para sostener su ofensiva jurídica y política.

